El día 11 el certamen suizo consagrará la jornada a Marc Recha y su «Petit Indi»

En sus propias palabras, Maire ha declarado: «Es un festival conocido por su carácter de rebelión y con un programa que a veces nada a contracorriente. Siempre hemos tenido el privilegio de sentirnos completamente libres en nuestras elecciones». Con ironía, añade: «Es un festival suizo que se desarrolla en la región italiana de un país cuyo idioma oficial es el francés mientras que la mayoría del público es germanoparlante. En la Piazza Grande, hasta 8.000 personas pueden ver una película y si se produce una ovación de diez minutos, lo es del verdadero público, no de la crítica o la industria». Respecto de esa buscada industria, este año por vez primera, Locarno ha forjado una colaboración con Europa Distribution para fortalecer el intercambio y negocios con la red de 70 distribuidores independientes de 19 países europeos con película en la 62 edición. De hecho, el interés del mercado por Locarno crece cada año. El pasado año, de 14 de las películas a competición sin distribuidor, diez encontraron compradores. Es el caso de la vencedora del Leopardo de Oro, «Parque Vía», bajo bandera mexicana y adquirida por la holandesa Fortissimo. Y es ya un hecho de que casi todos los títulos que encuentran en Locarno su estreno mundial, pasan inmediatamente a formar parte de la programación del Festival de Toronto, abriendo sus puertas a la distribución estadounidense y canadiense, y al del Cine Americano de Deauville (Francia). A 24 horas de su comienzo, las expectativas para esta 62 edición están tan altas como el estrellado cielo que cubre las noches de gala de la Piazza Grande. La del día 11, estará consagrada a Marc Recha y su «Petit Indi». En las orillas del Lago Maggiore se espera al director y su muchachada, el novel Marc Soto, Sergi López, Eduardo Noriega y Eulalia Ramón. El 62 Festival de Cine Internacional de Locarno comienza mañana y se clausurará el 15 de agosto.