EL CINEASTA DESVELA QUE ESTÁ TRABAJANDO EN UNA VERSIÓN DE «LA CELESTINA» DESPOJADA DEL CATOLICISMO Y DE LA INQUISICIÓN

«Me encanta Luis Buñuel, me encanta el premio”, ha transmitido Arrietta a los medios en su encuentro en la Diputación Provincial de Huesca. El cineasta ha aclarado que en un principio creyó que le habían otorgado el premio por su documental «Dry Martini (Buñueloni cock-tail)», ya que «es una adaptación de una historia de Buñuel”. En la figura de Arrietta se dan algunos condicionantes que marcaron la vida de Buñuel: emigrado y residente en Francia durante años, surrealista y cineasta.

Adolfo Arrieta ha recordado en la rueda de prensa que su película «Merlín» lo vinculó a Huesca en 1991. «El Ayuntamiento de Huesca coprodujo la película”, ha explicado el cineasta, que eligió como escenarios espacios como el Monasterio de San Juan de la Peña o el Castillo de Loarre. Arrietta ha rememorado las duras condiciones del rodaje invernal. «Estuvimos filmando a 15 grados bajo cero en el Monasterio de San Juan de la Peña”. De aquel tiempo en la tierra que ahora le rinde homenaje recuerda también las extrañas sensaciones que todo el equipo tuvo en el Castillo de Loarre: «se cerraban las puertas de golpe y se oían ruidos. Fue una especie de Poltergeist”, ha añadido risueño. «Es una película,” ha dicho, «que me encantaría que pusieran aquí”.

El cineasta ha estado acompañado en la rueda de prensa por Manuel Asín, director editorial de la productora y editora cinematográfica Intermedio. «Arrietta es, injustamente, poco reconocido en España”, ha expresado Asín durante la introducción que ha hecho del director de cine, en la que ha recordado que Intermedio, en colaboración con el Festival Internacional de Cine de Huesca, editará próximamente la integral cinematográfica de Arrietta. «Adolfo es más conocido y reconocido en Francia”, donde está considerado uno de los grandes del cine surrealista y continuador de la llamada «nouvelle vague”.

Casi al final del encuentro con los periodistas, Arrieta ha expresado que hoy en día prefiere estar en un sofá de su casa viendo una buena película que le guste, a ir a las salas de cine. Reconoce que solía ver siempre las mismas películas clásicas, como por ejemplo «Cantando bajo la lluvia», «que habré visto cincuenta veces”. Ha hablado del cine americano de los 50 y los 60, del cine inglés de los años 40, y ha repasado sus directores favoritos de la escena francesa, ninguno de ellos actual, salvo alguna excepción.

Arrietta ha desvelado estar trabajando en una versión personal de «La Celestina», «a la que le he quitado el catolicismo y la Inquisición” y para la que muy probablemente ha encontrado ya un productor, «aunque prefiero no decir nada hasta que no se confirme”. Dentro de sus próximos trabajos, Arrietta confiesa tener una especial fijación con el cuento de «La Bella Durmiente». «Me encantaría poder rodar «La Bella Durmiente» en 3D. Tengo en mi cabeza, sobre todo, esa escena cuando llega el príncipe al castillo y encuentra a todo el mundo dormido. Me la imagino perfectamente con el príncipe recorriendo ese espacio con el tiempo detenido”.