LA HISTORIA DE DOS PAYASOS ENFRENTADOS POR EL AMOR DE UNA BAILARINA EN LA ESPAÑA DE 1973.

La película está ambientada en 1973 y gira en torno a Javier y Sergio, dos terroríficos y desfigurados payasos que se enfrentan a muerte por el ambiguo amor de una bailarina. Su rocambolesca confrontación es sátira y reflejo de la dictadura franquista. El filme es una sátira de alto presupuesto con los toques de crueldad que caracterizan las películas de este director.
«Hago esta película para exorcizar un dolor en el alma que no se me va con nada, como las manchas de aceite. Yo lavo mi ropa con las películas. Me siento ridículo, horrorosamente mutilado por un pasado maravilloso y triste, ahogado por una nostalgia de algo que no ocurrió, una pesadilla informe que me impide ser feliz», asegura Álex de la Iglesia. «Quiero aniquilar la rabia y el dolor con un chiste grotesco que haga reír y llorar a la vez. Quiero quemar con ácido las heridas que me escuecen por la noche, cuando la angustia es insoportable y los demonios que viven a mi lado, susurrándome al oído, se vuelve dolorosamente reales».
«Quiero que la película transcurra en el 73, cuando tenía ocho años. Recuerdo aquello como un sueño o una pesadilla ininteligible. El franquismo en su declive es como la prehistoria de mi vida. Allí se ocultan animales salvajes, muertos de hambre y pena, asesinos, y mis hermanos, mi madre, y sobre todo, mi padre», añade Álex de la Iglesia.
El director ha mostrado su deseo de «rodar rápido y mucho, ametrallar la película con secuencias dolorosas y chirriantes, que hagan reír o llorar indiscriminadamente”. El productor es Gerardo Herrero, que coproduce con Francia. La película está escrita por el propio Álex de la Iglesia, y tiene el rodaje dividido entre Madrid y en decorados construidos en La Ciudad de La Luz de Alicante.