BOXEADOR MEDIÁTICO EN LA ESPAÑA DE LOS 60, ACABÓ TIRÁNDOSE POR UNA VENTANA

Jose Manuel Ibar Urtain fue un mítico boxeador de la España franquista. Aún siendo mediocre, alcanzó gran fama y pasó a ser uno de los personajes más «mediáticos» de España en los años 70. Su vida no era tan perfecta como aparentaba en los medios. Acabó trágicamente saltando desde una terraza de un décimo piso en 1992, poco antes de comenzar los Juegos Olímpicos de Barcelona.
La idea de Juan Cavestany viene de la posibilidad de hablar de una época de España salida del franquismo hasta el final de su famosa transición marcada por las Olimpiadas de Barcelona 92. Y por otro lado contar la historia de un hombre pequeño, peleándose de verdad con el mundo, intentando saber quién es, intentando descubrir: «¿Qué he hecho yo para que todo lo que hago sea tan sucio?», como él mismo decía. La metáfora del boxeador y la lucha por la vida es recurrente, pero en nuestro caso, nuestra España, fue real. Urtain fue utilizado como símbolo, como marca. La del toro, la del coñac, la España con dos cojones, la España de raza que tanto gustaba a Franco. ¡Y encima era vasco!
Podría ser la vida de cualquier «juguete roto» que culmina con un salto al vacío, pero la función es también un viaje por un país, que se mueve por la senda de la sangre, la política, el destino, la inocencia, la mentira, el deseo atormentado y la posibilidad de alcanzar un éxito, que siempre es fugaz.
La obra, que ha ha recorrido otras ciudades españolas desde su estreno en el Teatro Valle Inclán de Madrid el pasado año, está dirigida por Andrés Lima e interpretada por Roberto Álamo, Alberto San Juan, Raúl Arevalo, Luis Bermejo y Luis Callejo, miembros de Animalario. Estará en eol escenario del Teatro Romea hasta el 22 de septiembre.