La película de Álex de la Iglesia considerada la mejor película fantástica del año

Nueve festivales de Cine Fantástico en toda Europa otorgan el Méliès de Plata a la mejor película exhibida en su certamen («Balada triste de trompeta» lo ganó en el Festival de Amsterdam), y sólo una entre todas ellas se alza con el Méliès de Oro a la mejor película del año.
Las otras películas nominadas eran «Transfer» (Damir Lukacevic), «The Last Employee» (Alexander Adolph), «Rare Exports: A Christmas Tale» (Jalmari Helander), «Rubber» (Quentin Dupieux), «Troll Hunter» (Andre Ovredal), «Secuestrados» (Miguel Ángel Vivas), «Hideways» (Agnès Merlet) y «Attack the Block» (Joe Cornish). El Méliès de Oro al mejor cortometraje ha sido para «Suiker» («Sugar») dirigido por Jeroen Annokkee. El corto se había llevado el Méliès de Plata en el Amsterdam Fantastic Film Festival.
El jurado de este año lo formaban Àlex Aguilera, Manlio Gomarasca y Paco Cabezas.