EL RODAJE DE «Zindagi Na Milegi Dobara» («SOLO SE VIVE UNA VEZ») PROSIGUE EN LOCALIZACIONES DE SEVILLA, HUELVA Y CÁDIZ

Tras las localizaciones de Pamplona,donde se han reproducido los Sanfermines, este rodaje que finalizará en septiembre en Barcelona, se ha desarrollado estos en gran parte en Andalucía, además de la Comunidad Valenciana y Navarra.
Las localidades andaluzas elegidas para esta divertida película han sido: Carmona, Ronda, Setenil de las Bodegas, Grazalema, Alájar y Riotinto, además de diferentes carreteras en las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva y escenas aéreas en Ronda y Zahara de la Sierra.
En la localidad onubense de Alájar se ruedan desde el pasado domingo 8 de agosto, y hasta la próxima madrugada del jueves, escenas correspondientes a un multitudinario baile en el que han intervenido figurantes de la zona y músicos y bailarines que han compartido protagonismo con algunos de los actores más populares y cotizados en el cine indio, entre los que destacan: Hrithik Roshan, Katrina Kaif, Abhay Deol, Kalki Koechlin y Farhan Akhtar, este último hermano de la directora del filme, Zoya Akhtar, una joven realizadora que se está abriendo paso en la industria cinematográfica en India y que proviene de una reputada familia de artistas hindúes.

Hija del renombrado compositor y poeta indio Javed Akhtar y nieta de Jan Nissar Akhtar.

La joven directora, de la película se ha confesado una enamorada de Andalucía y ha querido que una de las escenas principales fuera una mezcla de distintos estilos musicales, para lo que ha contado con bailarines y músicos flamencos.
Esta superproducción, cuyo estreno en la India está fijado para el próximo mes de abril, cuenta con un presupuesto de 11,5 millones de euros del que según su productora ejecutiva, un 90% se gastará en España. El 75% del equipo técnico es español y en Andalucía han contratado aproximadamente a 400 figurantes y bailarines y cerca de 170 técnicos y auxiliares.
«Zindagi Na Milegi Dobara» tendrá una audiencia estimada de 70 millones de espectadores en India y unos tres millones en el resto del mundo. La industria del cine de la India ha crecido más allá de sus fronteras, sumando millones de audiencias no-indias que consumen este tipo de cine, lo que supuso que, en 2008, las ventas en el extranjero ascendieran a 169 millones de euros.