la actriz holandesa es la protagonista de «Komt een Vrouw bij de Dokter»

Desde Ali McGraw («Love Story»), no se recuerda a nadie como Carmen, una joven mujer que lo tiene todo y vemos morir al detalle de cáncer, fotograma a fotograma. Eso sí, con estupendas pelucas y de forma elegante, sin perder un ápice de su exquisita y diminuta belleza.

«Komt een Vrouw bij de Dokter» es el título del film («Va una mujer al médico») basado en el original literario «Ode an de liefde» («Oda al amor»), basado en el relato autobiográfico de Kluun, que ha sido adaptado para el cine por Gert Embrechts y dirigido por Reinout Oerlemans, que produjera «Duska», un film del maestro Jos Stelling que aspiró en su momento al Oscar al film en lengua no inglesa. Oerlemans ha producido también el siguiente film de Van Houten, de muy diferente registro, la comedia «De Gelukkige Huisvrouw» («El ama de casa afortunada»), que ha dirigido Antoinette Beumer.

En el drama cancerígeno que llega mañana a los cines holandeses, Van Houten es Carmen, una publicista de éxito, creada por Kluun en 2003 y que se ha convertido en el libro holandés más vendido de la década con 800.000 ejemplares facturados. Oerlemans se ha hecho con esta novela de descomunal éxito tras convertirse en el productor estrella de la televisión de los Países Bajos y debutar así en la dirección de largometrajes. Pese a todo, la historia es una durísima descripción de una muerte anunciada y el camino hacia la redención de un marido egoísta y culpable.

La película muestra como Carmen se enamora volcánicamente de Stijn (El actor Barry Atsma, que fue Aldo Hendriks, el aviador héroe de la épica histórica «De Storm» acerca de la inundación que destruyó los Países Bajos en los años 50, uno de los éxitos de este año), cuya líbido iguala la suya. La pasión da lugar al amor y al matrimonio, cuando llega el inapelable veredicto médico. Sabiéndose condenada a muerte, Carmen le busca un reemplazo a sí misma al marido en la bella personalidad de Roos (Anna Drijver, famosa por su trabajo en el megaéxito «Het Schnitzelparadijs», 2005 y la épica aérea «Brideflight»). La nueva pasión, los sentimientos de culpa y la enfermedad mostrada al detalles completan el doloroso film.

Y aunque Atsma y Drijver son de sobra conocidos entre el público holandés, su actriz más puntera tiene la agenda repleta de proyectos, actividades que ha confesado le consuelan de su reciente ruptura con el actor alemán Sebastian Koch («El libro negro», «La vida de los otros»). Tras su regreso al cine holandés y «De Gelukkige Huisvrouw», junto al presentador televisivo algo tartamudo Waldemar Torenstra (seductor en la muy «caliente» «Zomerhitte») seguirán «Smoke and Ochre», de Paula van der Oest. Se trata de una gran producción en la que incoporará a un personaje real, la poetisa surafricana de orígen holandés Ingrid Jonker. En el film es la «hija» de Rutger Hauer y se empareja quizá por última vez con Sebastian Koch.

Después, «Repo Man», junto a Jude Law y Liev Schreiber; una de horror y peste bubónica «Black Death», de Christopher Smith y con Sean Bean; la biográfica «Vivaldi», de Boris Damast, en la que se rememoran los primeros años del compositor cuando era un sacerdote que enseñaba a las hijas ilegítimas de las cortesanas venecianas con un reparto integrado por Joseph Fiennes, Elle Faning, Gérard Depardieu, Malcolm McDowell, Neve Campbell y Alfred Molina. Finalmente, «Satisfaction», de Anya Camilleri acerca de un gigolo a la búsqueda del verdadero amor con Chris Evans, como el macizo seductor, y Sharon Stone, espléndida en su cincuentena.