La película, presentada en el 36 Festival de Cine Iberoamericano de Huelva cuenta el periplo vital de algunos de los niños y voluntarios que se fueron a la URSS en plena Guerra Civil española

El largometraje se ha presentado en la noche de este vienes 19 en la Sección Oficial del Festival de Cine Iberoamericano. Iglesias, autor también del guión y actor en la película, ha explicado esta mañana en una rueda de prensa que su intención ha sido la de hablar «de los grandes perdedores de la historia”, de aquellos que no pudieron volver nunca su país y vivieron ese hecho «como el drama más intenso de sus vidas”
Los niños que se fueron a la URSS componen una de las historias más tristes de la Guerra Civil, porque a diferencia de otros que pudieron volver, ellos acabaron convertidos en moneda cambio hasta que en 1953 se permitiera su vuelta. En ese marco, Carlos Iglesias ha filmado una película convertida en alegato contra el sectarismo y la violencia del extremismo ideológico presente en cualquiera de los dos bandos en litigio.
«No he pretendido tratar de cerrar el ciclo de la memoria histórica, sino contar una historia que sirva de espejo en el que retratarnos, que puedan ver mis hijos y entender lo que pasó”, ha asegurado Iglesias. Uno de los productores, Antonio Pérez, ha recordado «que hubo mucha gente que no pudo volver a su país y que eran magníficos españoles, a pesar de que no estuvieran todo el rato moviendo la banderita”.
Además de Carlos Iglesias, la película está interpretada por Esther Regina, Eloisa Vargas, Isabelle Stoffel, Isabel Blanco y Brutto Pomeroy, presentes todos ellos en la presentación del filme en Huelva. Los intérpretes han destacado la dureza del rodaje (en pleno invierno suizo) y la complejidad de una historia cargada de matices. «Mi personaje tiene muchas aristas, porque es una mujer de alta sociedad que acaba en un mundo que no es el suyo y enamorada de su enemigo natural”, ha explicado Esther Regina.
Carlos Iglesias (Madrid, 1953) saltó a la fama en España gracias a sus famosos papeles televisivos. En 2006 se estrena como realizador con la película «Un franco, 14 pesetas», en la que cuenta la vida de un emigrante español en Suiza basándose en su propia experiencia personal de hijo de emigrantes. El actor y director ha avanzado que pretende rodar otra película con la inmigración como telón de fondo, esta vez en clave de comedia, «para cerrar la trilogía sobre esos españoles que las circunstancias les llevaron a vivir fuera de su país”.