LA OBRA, QUE SE ESTRENA EN MADRID A MEDIADOS DE ENERO, ES UNA ADAPTACIÓN DE LA PELÍCULA DE BLAKE EDWARDS

Silvia Abascal ha comentado que «la dificultad de esta adaptación es que Carmelo y yo estamos solos en el escenario y no contamos con el entorno social y laboral que rodea a los personajes de la película de Edwards y eso hace que lo tengamos que expresar todo en nuestra actuación».
Para preparar su interpretación, ambos actores han visitado durante un mes reuniones de Alcohólicos Anónimos. «Ha sido una experiencia reveladora», dice Carmelo Gómez quien confiesa que después de conocer los casos de esta gente, ha dejado de beber lo poco que bebía. «La realidad supera con mucho a la ficción; hay que entender que, como les sucede a nuestros personajes, la botella se acaba convirtiendo en lo más importante de sus vidas, por encima incluso de sí mismos, de su pareja y de su familia».
Silvia Abascal no escatima elogios a su directora, Tamzin Townsend, con quien ya había trabajado en el montaje de «Historia de una vida», que representó en 2005. También para Carmelo Gómez, «Townsed es práctica y está tratando de llevar el drama de la manera más objetiva posible. Creo que es muy clara y le sirve de espejo para que se mire en él el actor, algo no muy común en los directores actuales».