Catherine Deneuve, su hija Chiara Mastroianni, Ludivine Sagnier y Louis Garrel, están al frente del reparto

El guión, escrito por el propio director, abarca dos épocas. En los años 60, Madeleine abandona París para reunirse con su marido Jaromil en Praga. La llegada de los tanques rusos en la ciudad marcará su separación y Madeleine regresará a Francia. En los años 90, Véra, la hija de Madeleine, se enamora en Londres de Henderson, quien se siente incapaz de amarla. Madeleine y Véra narran alternativamente el final del siglo veinte con una ligereza obstinada, sin la cual correrían el riesgo de sucumbir.
Christophe Honoré, de 40 años de edad, rueda sus películas con un ritmo constante y es ya un habitual de los grandes festivales: ha estado tres veces en Cannes –»17 fois Cécile Cassard», en Una Cierta Mirada en 2002; «Dans Paris», en la Quincena de los Realizadores en 2006, y «Las canciones de amor», en concurso en 2007–, ha sido dos veces candidato en San Sebastián –por «La Belle personne» en 2008 y «Haciendo planes para Lena» en 2009– y una en Locarno –el verano pasado, por la controvertida «L’Homme au bain»–.