Una autobiografía espiritual, dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente y protagonizada por Ramón Barea

El actor Ramón Barea, Premio Nacional de Teatro en 2013, se mete en la piel de San Agustín, considerado por muchos como el primer hombre moderno. La búsqueda de su propia identidad, la peregrinación tortuosa hacia su verdadero ser y el descenso a los abismos de su interior componen un mosaico filosófico, dialéctico y teatral. El resultado es una obra considerada como una ‘autobiografía espiritual’ que conserva intacta su vigencia en pleno siglo XXI.
La pieza parte de los libros X y XI del texto original y cuenta con música en directo. La dirección del espectáculo corre a cargo de Juan Carlos Pérez de la Fuente, que ha trabajado sobre la adaptación del latín realizada por Luis Alberto de Cuenca y Alicia Mariño. La iluminación lleva la firma de José Manuel Guerra y la producción ejecutiva corre a cargo de Rosario Calleja.

La interpretación de Ramón Barea podría entroncar con la que realizó en su momento Gerard Depardieu, primer actor en llevar a escena el texto original y que declaró «amó de San Agustín su amor por la vida, su espíritu de apertura, su voluntad de descubrir lo desconocido. Me siento un ignorante, un iluminado, un inocente».