Guillermo del Toro ha autorizado a la escritora germana para que disponga de libertad al poner en palabras su desbordante imaginario

De esta manera, la aclamada película «El laberinto del fauno», de 2006, que dirigió Guillermo del Toro, tendrá una segunda vida en forma de novela. La escritora germana Cornelia Funke, la reina de la novela infantil y juvenil de corte fantástico, será la encargada de convertir en palabras el rico imaginario del cineasta.

La novelista e ilustradora, cuyos libros se han traducido a 37 idiomas, asume el reto con ilusión, pues el filme de Del Toro le parece una obra maestra, una película original que cuenta en clave fantástica una historia política. «Acabamos de firmar el contrato y ya tengo un primer borrador», asegura la narradora, que acaba de publicar su novela «El hilo de oro», tercer ejemplar de su saga «Reckless».

Si fuera por Cornelia Funke, que ha vendido 20 millones de ejemplares de sus libros, no cambiaría una coma del guión firmado por Guillermo del Toro. Pero una cosa es el lenguaje cinematográfico y otro el novelesco. Además, el director de cine desea ver una narración con todas las de la ley, y para ello necesita a una novelista con toda la pericia que ha acreditado la dama de la literatura fantástica. «El desafío enorme que tengo ahora, en el próximo borrador, es añadir narrativa, porque eso es lo que él quiere de mí», dice la escritora alemana. Como novedad, Funke añadirá un cuento de su propia cosecha narrado desde la perspectiva del bosque. «Los dos estamos enamoradísimos de los libros», señala la novelista, que quedó deslumbrada por la envidiable biblioteca del cineasta.

«Para mí es una de las grandes obras maestras del cine», dice Funke, que no es la primera vez que emprende un proyecto con Guillermo del Toro. Por de pronto acaba de poner en marcha su propia editorial con Mirada, compañía con sede en Los Ángeles y que es propiedad del cineasta y otros artistas mexicanos. Mujer hiperactiva, también ha fundado una empresa de audiolibros. Ella misma pondrá voz a sus propios textos.

«El proyecto me seduce muchos porque soy una enamorada del cine. Pero soy consciente de su dificultad. Guillermo del Toro me autorizó a que me lo tomara con libertad, de manera que pudiera añadir mis propios pensamientos», dice. El trabajo está en su fase inicial, pues la escritora suele redactar hasta una decena de borradores antes de entregar el manuscrito a la imprenta.