Cansadas de ser «agentes invisibles» de la industria, las cineastas crean una asociación profesional

Cansadas de ser las «agentes invisibles» de la industria, de rodar con menos presupuesto, de ser ninguneadas y de tener que superar muchos más obstáculos que sus colegas varones, las cineastas españolas han creado su propia asociación. Tras un año de trabajo CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, www.cimamujerescineastas.es ) es una realidad que se presentó en sociedad este jueves.

Inicia su andadura con un centenar de «miembras», como ellas mismas se llamaron jocosamente, que cubren todos los estamentos de la profesión: directoras, productoras, guionistas, realizadoras de televisión, documentalistas, montadoras, directivas de productoras y jefas de equipos técnicos. El germen nació hace tres años en una mesa redonda del festival de Málaga «cuando constatamos que éramos pocas, siempre las mimas y con problemas comunes».

Josefina Molina, la decana de la profesión, es la directora honorífica de la nueva asociación, cuya junta directiva conforman: Inés París (presidenta), Chus Gutiérrez e Isabel Coixet (vicepresidentas), Iciar Bollain (secretaria) Cristina Andreu (tesorera) y Ana Díez, Danaiela Fejerman, Eva Lesmes, Helena Taberna, Manane Rodríguez y Patricia Ferreira (vocales).

CIMA «nace con la idea de concienciar a la opinión pública sobre la situación de las mujeres en el mundo audiovisual». Una situación precaria y desequilibrada en relación con los varones.

Así lo ponen de manifiesto algunos datos manejados por las cineastas: sólo un 9% de las películas realizadas han sido dirigidas por una mujer entre 1985 y 2005. Sólo un 11% de las películas han sido producidas por mujeres y más de la mitad de las directoras españolas sólo han dirigido una película en los últimos veinte años.

Igual en TV

Una situación que se repite en la televisión, medio en el que solo un 18% de los profesionales son mujeres en ámbitos como la producción, realización, dirección o escritura. En los organigramas de los equipos directivos las mujeres representan apenas un 19% y en los puestos ejecutivos y de mayor responsabilidad los hombres copan el 94% frente a un 6% de féminas.

«Pese a ser más de la mitad de la población, las mujeres seguimos siendo una minoría en el terreno de la creación audiovisual» denunciaba Inés París, portavoz de la una asociación empeñada en «acabar con un situación injusta que tiene repercusión en el tipo de cine y televisión que se está haciendo».

CIMA se propone así defender la igualdad de oportunidades en el acceso a los puestos de dirección y decisión; incrementar el protagonismo y la influencia de las mujeres; promover una imagen no sesgada y más real de la mujer en los medios que ayude a dignificar la imagen pública de las mujeres: crear modelos de referencia para las nueva generaciones de mujeres: promover la presencia paritaria de las mujeres en la empresa privada y en todas las áreas públicas relacionadas con los medios audiovisuales; hacer lo propio en festivales, concursos, muestras y premios, y establecer vínculos con otras asociaciones nacionales e internacionales para actuar de forma común y coordinada.

Su puesta de largo será el gran congreso internacional que preparan para 2008 y cuyo objetivo será el mismo que el de la asociación: «la normalización de una situación anómala que hace que

reine una sutil desconfianza hacia una mujer directora de cine y que los presupuestos que se pongan a su disposición sean la mitad, la tercera o la quinta parte del que disponen los varones».