Luis Olmo, dirige la obra homenaje a la desaparecida artista mexicana, que cuenta con el ballet de Cecilia Gómez

Como indica Cecilia Gómez, este fue un proyecto que contó con la participación directa de Chavela Vargas que se reflejan en las nueve escenas que componen la obra «Cupaima”: Su infancia, los Chamanes, –ella era princesa Maracami, título que los chamanes Huicholes daban por su sabiduría, espíritu soñador-; Federico García Lorca, Frida Kahlo, José Alfredo Jiménez, Noche de difuntos y una maravillosa escena que deseo resaltar, la de Macorina, un baile emocionante, apasionado y con toda la vivencia y energía de las dos bailarinas protagonistas imprimieron majestuosamente y la voz de Chavela como telón de fondo.
A propósito Chávela Vargas en el documental de Rafael Amargo, confirma que si existió Macorina y se refería a ella como: «Una negra cruzada de chino, de color canela como las noches de Cuba, -me dejo muda su belleza- le dijo: te voy a dedicar una canción, ella rió y Chavela le dice ríete, pero vas a ir conmigo al mundo, la agarre de la mano y nos fuimos por el mundo… Ponme la mano aquí Macorina…..
Estamos pues ante un gran espectáculo-homenaje, lleno de colorido, vitalidad en todo momento, música, flamenco, baile y una historia de una gran mujer cantante, controvertida, creativa, soñadora y que siempre será un referente de vida: Chavela Vargas.