ICONO SEXUAL DE LOS AÑOS 50 EN SU PAÍS, PARTICIPÓ EN PELÍCULAS DE ANTONIONI, FELLINI Y MONICELLI

Dorian Gray debutó en la revista «Vota por Venus», en 1950, con Erminio Macario y Gino Bramieri. Su trayectoria en el teatro de revista le llevó a trabajar junto a Wanda Osiris y Alberto Sordi en «Gran Baraonda” y al lado de Ugo Tognazzi y Raimondo Vianello en «Paso dos».
Posteriormente cambió el teatro para el cine, con papeles que aprovechaban su exhuberancia física, la belleza y la vitalidad innata que poseía. La película que la consagró fue «Totó, Peppino e… la malafemmina», de 1956 (era era obviamente la «malafemmina»), la actriz de teatro que se enamora de su sobrino Toto y Peppino De Filippo.
Federico Fellini la llamó para interpretar el papel de Jessy, el amante Amedeo Nazzari en «Las noches de Cabiria». También formó parte de «El grito» de Michelangelo Antonioni, junto a Alida Valli, interpretando a la empleada de una gasolinera, y de «Mogli pericolose». de Luigi Comencini (1958) por la que ganó el Nastro de Argento como mejor actriz de reparto. En 1960 rodó también dos películas al lado de Vittorio Gassman, «El estafador», de Dino Risi, y «Crimen», de Mario Monicelli. Su último trabajo en el cine data de 1965: «»Fango sulla metropoli», de Henry Wilson.