Al cineasta le habían prohibido la asistencia al pasado Festival de Berlín

El prestigioso cineasta iraní Jafar Panahi ha sido detenido en su casa de Teheran junto a otros miembros de su familia. El director había ganado con «El Círculo» el año 2000 el León de Oro de la Mostra de Venecia. Seis años después, logró también el de Oso de Plata de la Berlinale con «Fuera de juego».

Panahi ya había sido detenido en el verano de 2009 por participar en las protestas contra los resultados electorales del 12 de junio. El pasado febrero se le negó el pasaporte para acudir a la última edición del Festival de berlín, donde era uno de los invitados más destacados de la fiesta del 60 aniversario.
Panahi nació en 1960 en Mianeh, Irán. A los diez años había escrito un libro y ganado un premio literario. Al mismo tiempo, con una cámara de Super 8, comenzó a rodar. Su tercer interés artístico fue la fotografía, mostrando excelencia en todo ello. Durante su servicio militar y entre 1980-90, sirvió en la guerra contra Irak, rodando un documental sobre el conflicto. Al finalizar la guerra, estudió dirección cinematográfica en la Escuela de Cine y televisión de Teherán.

Comenzó a dirigir programas de televisión y ya en 1994 fue el ayudante del gran maestro del cine nacional, Abbas Kiarostami. La ocasión fue «A través de los olivos». Al año siguiente dirigió su primer largometraje, «El globo blanco», con el que se hizo con la Cámara de Oro de Cannes. Al siguiente año, y en el Festival suizo de Locarno, el Leopardo de Oro por «El espejo». Su carrera ha estado llena de grandes títulos y los más prestigiosos premio. Su estilo, cercano al neorrealismo, está identificado con el de Kiarostami.
El cine no es la única forma que ha encontrado Panahi para mostrar su oposición al régimen. El cineasta es simpatizante del movimiento opositor liderado por Mir Hussein Musaví, al que le ha mostrado su apoyo públicamente. De hecho, el director ya había sido detenido el pasado verano por acudir al funeral de la joven Neda, una de las iraníes asesinadas en las manifestaciones llevadas a cabo por la oposición contra los resultados electorales del 12 de junio de 2009. Las imágenes de la muerte de Neda, grabadas por un testigo con un teléfono móvil, dieron la vuelta al mundo y convirtieron a la joven en símbolo de la marea verde. Ahora, Panahi volvió a ser detenido este lunes día 1 por la tarde en su casa junto a su esposa, su hija y quince invitados.