POR PRIMERA VEZ QUE ESTE GALARDÓN SE ENTREGA A UN ACTOR

Alfredo Landa ha hecho público su «alborozo” cuando el
Consejero de Cultura del Gobierno foral, Juan Ramón Corpas, se lo ha comunicado
en la mañana de este martes. El Consejo Navarro de Cultura ha elegido «con un
gran respaldo”, según confesión del consejero, la candidatura del que ha sido
Goya de Honor de este año. Al premio también aspiraban el reportero y explorador
Miguel de la Quadra, el mecenas Juan Huarte, el historiador Juan José Martinena,
el organista y sacerdote Luis Bacáicoa y el también organista, compositor y
sacerdote Jesús María Muneta.

«Por vez primera un cómico obtiene este galardón”, ha
aclarado Koldo Lasa, miembro del Consejo Navarro de Cultura, que ha valorado la
trayectoria de Alfredo Landa, de 74 años: «Supo cambiar de registro”, ha
afirmado Lasa, recordando películas como «Los santos inocentes” y «El bosque
animado”, que supusieron un giro en el tipo de personajes en el que se había
encasillado al actor tras el éxito de «No desearás al vecino del quinto”, como
protagonista de unas comedias pícaras que llegaron a ser conocidas como «de
calzoncillo blanco”, creado un nuevo subgénero, el landismo.

Landa, nacido en el casco viejo de Pamplona en 1933, ha
trabajado en 120 películas, un centenar de ellas como protagonista en las cinco
décadas que ha permanecido en la profesión. A los doce años emigra con su
familia a San Sebastián y cursa el bachillerato, matriculándose después en
Derecho. Forma parte después del Teatro Español Universitario (T.E.U.) de San
Sebastián, fundado por él mismo, junto a Iñaki y Alberto Aróstegui y P. Ruiz
Balerdi, representando con el grupo más de cuarenta obras. Se instala en Madrid
en 1958 y comienza a trabajar como actor de doblaje, debutando tres años más
tarde en el teatro con la obra «La felicidad no lleva impuesto de lujo”. Su
debut en el cine tiene lugar en 1962 en la película «Atraco a las tres”.

Por «El bosque animado” y «La marrana” logra sendos Goya al
Mejor Actor. Este año recibe el tercero, el Goya de Honor, en reconocimiento a
toda una carrera. En los años noventa, su popularidad se incrementa por el éxito
de protagonismos televisivos como «Don Quijote”, «Lleno, por favor” y «Por fin
solos”. En 2007, tras protagonizar «Luz de domingo”, anuncia su retirada del
cine.

Creado en 1990, el premio Príncipe de Viana de la Cultura
reconoce la tarea llevada a cabo por personas, grupos o instituciones en
cualquiera de los ámbitos de la cultura, tanto en la creación, el estudio o la
investigación, como en la promoción y fomento.

Aunque Landa es el primer actor en recibir este premio, no
es el único hombre de cine galardonado, porque en 1998 este prestigioso galardón
le fue entregado al director navarro Montxo Armendáriz