La hija de esta figura única de la historia del cine comenzó a recopilar las máquinas, patentes, escritos, gráficos y collages del cineasta e inventor a finales de los setenta

José Val del Omar (1904-1982) fue un cineasta, inventor y artista plástico que desarrolló una visión vanguardista de la imagen en movimiento y creó numerosas innovaciones técnicas como el sonido diafónico, el desbordamiento apanorámico, la visión táctil, etcétera.
María José Val del Omar, su hija, comenzó a recopilar la obra de esta figura única de la historia del cine a finales de los 70, labor que ha continuado Gonzalo Sáenz de Buruaga, su yerno y uno de los especialistas del trabajo de este artista de la imagen y el sonido. Como coordinadora del Archivo se encuentra en la actualidad Piluca Baquero, sobrina-nieta del gran tecno-artista granadino .
«Val del Omar, que tenía un gran respeto por Segundo de Chomón, entendía la técnica como un medio, nunca como un fin. Era un poeta místico, fue su aliento poético el que le impulsaba a los inventos”, asegura Sáenz de Buruaga, quien recuerda que el visionario granadino creó en 1928 el objetivo de ángulo variable, que luego sería adoptado por la industria como zoom. «Inventó este artefacto por su postura humanista, para aproximar a las gentes del Albaicín al Palacio de la Alhambra”.
Cartas a personalidades españolas y extranjeras, patentes, lentes, filtros, pantallas, grabadoras y el laboratorio PLAT (Picto Lumínica Audio Táctil) son sólo una pequeña muestra de los más de quinientos elementos que contiene el Archivo Val del Omar, cuya obra ha sido expuesta en Granada y Madrid. Esta muestra, titulada «Desbordamiento de Val del Omar», viajará el próximo junio a Barcelona y posteriormente a Las Palmas.
En ediciones anteriores, este trofeo a las aportaciones técnicas ha tenido como destinatarios a los hermanos Alfredo y Andrés Vallés, Juan Mariné, Emilio Ruíz del Río, la familia Valero, Luis Castro, Julián Martín, Josep A. Esteve Torres, Santiago Gordo, Ricardo Navarrete, la empresa madrileña Next Limit Technologies -Víctor González e Ignacio Vargas- y a la veterana peluquera Antoñita, viuda de Ruíz.
Segundo de Chomón (Teruel 1871-París 1929), fue uno de los grandes pioneros del cine fantástico y de animación. Sus numerosos trucajes e ilusiones ópticas aparecieron en superproducciones europeas y exploró las posibilidades del ‘stop motion’. Dirigió cortos y trabajó para la que fue la productora más importante del mundo a principios de siglo La Phaté Fréres. El genio turolense estuvo durante mucho tiempo a la sombra de Mélies, a cuyas órdenes coloreó las películas a mano, fotograma a fotograma.