En «El vientre de Europa #1», «Europa interior #2» y «Europa sin retorno #3» el personaje de Julián Pintos, protagonista de «New York Shadows», regresa a Europa

La nueva propuesta de este singular cineasta, que ya dio sobradas muestras de su independencia al convertirse en el único director español reconocido oficialmente en la etapa histórica del movimiento de vanguardia Dogma 95, es ahora una «Trilogía Europea» que planea completar a lo largo de 2015 y 2016, en la que el personaje de Julián Pintos (álter ego del propio director), protagonista de su anterior film «New York Shadows», retorna a Europa en su universo onírico en el que se combina el drama, el fantástico y el thriller psicológico.

Los títulos de los largometrajes que compondrán la trilogía son: «El vientre de Europa #1», «Europa interior #2» y «Europa sin retorno #3». Las tres películas se podrán visionar de forma independiente sin necesidad de ver las otras dos, pues aunque algunos de sus protagonistas repitan en los tres films, no son exactamente continuación la segunda y tercera parte, aunque evidentemente las tres entregas formarán un todo que será interesante ver para profundizar más y mejor en esta personal propuesta de cine artístico.

Otra importante novedad del proyecto es que Juan Pinzás va rodar la citada trilogía siguiendo los estrictos mandamientos o normas de un nuevo decálogo que él mismo ha pergeñado para esta obra cinematográfica, obligándose a cumplirlo, en busca de un cine comprometido y útil, primando lo artístico sobre lo comercial.

Pinzás ha manifestado que: «El decálogo lo haré público en una rueda prensa antes del inicio del rodaje de la primera entrega de la trilogía. Las películas se rodarán en distintos países de Europa y en su reparto combinaré actores profesionales y no profesionales. Los guiones de los tres films están ya escritos, pero he dejado muchas puertas abiertas para la investigación e improvisación durante el rodaje”.

El rodaje de «El vientre de Europa #1», tendrá lugar en la primavera en varias ciudades europeas y el director aplicará desde el primer momento el decálogo pinzasiano que promete respetar hasta que concluya la trilogía: «Precisamente uno de los mandamientos del decálogo me obliga como director a investigar todos y cada uno de los días del rodaje, hasta conseguir en cada jornada de trabajo algo que me sorprenda a mí mismo y que no esté escrito en el guión. Esto puede dar una idea del compromiso que como cineasta quiero asumir en esa búsqueda de un cine útil que, como mínimo, sirva de reflexión y haga participar al espectador en la propuesta”, concluye Pinzás.