«Scalada Mater Natura», 14 números acrobáticos que lleva al país de los Pirineos una reinterpretación en clave naturalista de sus principales atractivos turísticos más allá de las nieves

La historia se inicia cuando una pareja de excursionistas son engullidos por la tierra tras arrancar una flor, lo que despierta los elementos de la naturaleza en una reivindicación ecologista llena de voluptuosidad y acción.

Con 14 números acrobáticos y más de una hora de duración, la propuesta circense ha llevado hasta Andorra una reinterpretación en clave naturalista de sus principales atractivos turísticos más allá de las nieves: sus aguas, flores, cielos, rocas, árboles, campos y suelos. Dan vida a estos elementos de la naturaleza una treintena de valientes artistas, osados en sus especialidades -como péndulo, trapezio, cuerda vertical, entre otros- todas ellas elevadas en un escenario a 19 metros de altura ante un abarrotado público.

«Scalada Mater Natura» se repetirá durante 17 funciones previstas todos los martes, jueves, viernes y sábados hasta el 2 de agosto en este escenario al aire libre, que cuenta con 3.000 localidades de pie gratuitas y 2.000 asientos a 15 euros.

Según ha explicado en declaraciones a los medios el ministro de Turismo y Medio Ambiente andorrano, Francesc Camp, la inversión del Govern d’Andorra en este espectáculo ha sido este año en torno a 2,7 millones de euros, además de haberse ampliado el número de funciones de 10 a 17. Camp ha concretado que el retorno económico de programar al Cirque du Soleil en Andorra fue el pasado verano de 7 millones de euros, con un 80% de pernoctaciones de entre dos y tres días.

Este espectáculo es la reedición de la experiencia iniciada el pasado verano de la mano de la internacional marca circense, que captó la atención de 47.000 espectadores y logró un 92% de ocupación, además de ser pionera por celebrarse al aire libre -algo que sólo hace el Cirque du Soleil en Quebec (Canadá)-.