«La elección», una comedia salvaje dirigida por Jay Roach

El iconoclasta Will Ferrell es Cam Brady y Zach es su oponente Marty Huggins, cuyos partidos no se mencionan. En sus discursos repiten los cliches habituales: cómica seriedad, apelaciones fanáticas al patriotismo y a la responsabilidad ciudadana. Pero en versión ultradivertida hasta el ridículo.

«Nuestro futuro está en la educación», proclama Brady, «porque las escuelas son la espina dorsal de esta gran nación. «Bush hijo se preguntó en un discurso, «¿pero aprenden algo nuestro hijos?» Sin olvidar que aquel 11 de septiembre fatídico se encontraba en un parvulario leyendo un cuento a unos enanos. Cuando su asistente le informó del choque de dos aviones contra las dos enormes torres del World Trade Center, se pudo comprobar cómo ni reaccionó. Casi parecía que se le iba a caer la baba al provocador de una guerra global para defender los intereses petrolíferos de papá.

El personaje de Zach G. Es un pequeño empresario de Carolina del Norte, elegido por sus socios para competir. Sin su habitual barba pero con un sólido mostacho recuerda a un personaje creado por él, Seth Galifianakis, un «afeminado hermano gemelo». La historia tiene algo de autobiográfica ya que su tío Nick fue un congresista de Carolina del Norte entre 1967 y 1973. Al actor de orígen griego le acompañan el hilarante Jason Sudeikis, el larguísimo John Lightgow y el anorme Dan Aykroyd. Ha dirigido Jay Roach («Austin Powers») y se estrenará en los USA el 10 de agosto. El taquillazo se presupone.No hay más que recordar la sorpresa que constituyó «Resacón en Las Vegas», de la que ya se prepara una tercera entrega, que sucederá entre California y México. ¡Órale!