Solo dos películas latinoamericanas en el certamen de cine independiente, la argentina «El cerrajero» y la chilena «Matar a un hombre»

«Nos llamaron la atención por sorprendentes, muchas de las tramas este año, sobre todo las que están en competición. Muchas de ellas eran inesperadas», ha dicho a Reuters John Cooper, director del festival auspiciado por Robert Redfod. Ejemplos de películas que interesan a los dos géneros son el romance zombie «Life After Beth», escrito y dirigido por Jeff Baena y protagonizado por Dane DeHaan y Aubrey Plaza, o ‘Jamie Marks is Dead’, una comedia de fantasmas del guionista director Carter Smith.
«Life After Beth» es un enfoque verdaderamente innovador sobre el uso de algunas de las convenciones de una película de zombis pero poniéndolas en una historia indie de amor joven», declara Trevor Groth, director de programación del festival creado en 1978. Otros aspirantes se centran en la dramática situación de algunos trabajos, como «Camp X-Ray», sobre una soldado vigilante en el campo de Guantánamo, protagonizada por Kristen Stewart, o un pescador somalí convertido en pirata en «Fishing Without Nets», de Cutter Hodierne.
«Estas son historias que la gente sabe que son accesibles. Siempre le decimos a la gente que haga las películas que conoce, y hay una diversidad tan grande en lo que es eso», afirma. Tanto Cooper como Groth destacan el aumento en el uso de la comedia para aligerar los dramas, impulsada por el éxito comercial y de crítica de «El lado bueno de las cosas», que dio varias candidaturas al Oscar y la estatuilla de mejor actriz a Jennifer Lawrence. «Las historias de familias disfuncionales son una de las características de las películas independientes, pero se hace con un cierto giro, con mayor creatividad que en el pasado, un poco más de comedia. Aquí hay mucha comedia mezclada», afirma Cooper.
En la que va a ser su trigésima edición, Sundance, que tiene el apoyo del instituto homónimo, se celebrará en la localidad turística cubierta por la nieve entre el 16 y el 27 de enero. En él se podrán ver 117 largometrajes de 37 países, seleccionados de entre más de 12.000 candidaturas. Además de las 16 dramas en competición, habrá 16 documentales, 12 dramas mundiales y 12 documentales mundiales en competición.
En los últimos años, muchas películas independientes que han conseguido críticas muy positivas en los festivales han alcanzado éxito generalizado, como «Bestias del sur salvaje», de 2012, o «Fruitvale Station», de este año y una fuerte aspirante a la próxima temporada de premios en Hollywood
Por lo que respecta al cine hispano, solo dos películas iberoamericanas, informa Noticine.com, la argentina de Natalia Smirnoff «El cerrajero», interpretada por Esteban Lamothe y Erica Rivas, y la chilena «Matar a un hombre», de Alejandro Fernández Almendras, con Daniel Muñoz como protagonista. Segunda película como directora de la asistente de Lucrecia Martel, Natalia Smirnoff, tras «Rompecabezas» (2009) «El cerrajero» no tiene esta vez protagonista femenina, sino masculino. Es Sebastián (Lamothe), un cerrajero de 33 años que no cree en las relaciones exclusivas, y a Mónica, su relación más estable de los últimos 5 meses, cuando esta queda embarazada y es muy probable que sea de él. En el intento de minimizar la posibilidad, empieza a sufrir visiones de los clientes a quienes va a abrirles las puertas, sobre lo que sienten y piensan. Entre ellos, Daisy, una ex empleada doméstica peruana de 19 años, que termina refugiada en su casa, intentando averiguar su destino con el don que ella cree ver en él. En este choque de mundos, con Daisy descubre una relación nueva, casi paternal, y el ir y venir con Mónica, da a Sebastián una nueva posibilidad: Abrir su propia puerta. Smirnoff incluyó en el elenco a Arturo Goetz y Mario Onetto, los protagonistas de «Rompecanebas», y a Sergio Boris y Luis Ziembrowski.
«Matar a un hombre» es el tercer film del periodista chileno reciclado en realizador Alejandro Fernández Almendras, tras «Huacho» y «Sentados frente al fuego». Narra la historia de Jorge, un hombre común, padre de familia, quien es asaltado por un conocido delincuente del barrio al regresar del trabajo a su casa. Su hijo decide encarar al ladrón con la intención de recuperar lo robado, pero este reacciona violentamente y le dispara dejándolo gravemente herido. El delincuente es condenado a una poco significativa pena de prisión, y al salir comienza a amenazar y acosar a Jorge y su familia sin que la policía tome medidas concretas para protegerles. Jorge y sus hijos deciden hacer justicia por mano propia, pero con el tiempo descubrirán que la decisión que han tomado no será fácil de conllevar, y que el fin de un problema ha sido el inicio de otro. Basada en un hecho de la vida real, tiene como protagonista al actor Daniel Muñoz, quien ya intervino en «Sentados frente al fuego».