El cineasta realizará una conferencia sobre la influencia de la Meditación Transcendental en su creatividad, presentará una de sus películas al público e impartirá una clase magistral

Siguiendo su filosofía de que la programación gire en torno a un concepto central, Rizoma celebra en 2013 «la evolución a través del cambio” bajo el prefijo –TRANS, aspirando a transformar el urbanismo de la ciudad, la participación ciudadana en su entorno y generando creativas apuestas culturales para modificar la realidad con un espíritu vanguardista. Después de realizar el evento principal en Madrid en julio con trasatlánticas premieres de cintas como Frances Ha de NoahBaumbach y actividades como la actuación de la artista transgénero JD Samson, Rizoma cerrará la edición de este año homenajeando al cineasta David Lynch y su labor de difusión de la Meditación Transcendental a través de su Fundación. El cineasta ha decidido unirse al concepto –TRANS del Festival, tras conocer la situación de incertidumbre que viven los jóvenes españoles debido al desempleo, ofrecer su aportación para transformar el futuro inmediato y disfrutar de unos días en Madrid motivando al público de Rizoma.

Gabriela Martí, directora del Festival Rizoma, que contó con la presencia de John Waters como figura principal de la edición TRASH en 2011 –con la estética de la basura, el reciclaje y su reutilización como lema-, subraya que una de sus principales metas obtenidas en su breve andadura es que artistas multidisciplinarios de prestigio internacional visitenEspaña para participar en actividades vinculadas con el arte, la música y el cine. Lynch ha abordado también diversas disciplinas que ha impregnado con su peculiar apuesta estética e inconfundible estilo personal -fotografía, pintura, escultura, diseño, cómic, música y la creación en internet-. En España parte de su obra pictórica se expuso bajo el título Action-reaction, que recorrió en 2009 ciudades como Zaragoza y Granada. El prestigioso director de cine norteamericano, por otra parte, fundó la Fundación David Lynch en 2005 con el fin de ofrecer formación sobre técnicas de Meditación Transcendental a jóvenes, explorando una faceta suya menos conocida en España. Hasta la fecha, la institución ha organizado cursos de Meditación destinados a 300.000 personas -jóvenes y adultas- en 30 países. La Fundación trabaja con escuelas públicas y universidades, grupos de veteranos, asociaciones de mujeres y prisiones.

Según el propio Lynch «Meditar te conduce a un océano de conciencia pura, de conocimiento puro… Al instante emerge una sensación de felicidad: no bobalicona, sino de honda belleza. Medito una vez por la mañana y otra por la tarde, durante unos veinte minutos en cada sesión. Y descubro más alegría al hacer las cosas. Más intuición. El placer de vivir crece. Y la negatividad remite”.