El drama de un holandés que viaja hasta Namibia siguiendo las huellas de su hija

EYE, la Filmoteca del Cine Holandés, comunicó ayer jueves la decisión final, ya que el ente fue elegido como coordinador para evitar desajustes anteriores. Rudolf van den Berg (Rotterdam, 1949) ha escrito y dirigido «Tirza», un film que se presentará por todo lo alto el próximo 22 de septiembre en el seno del más grande de los certámenes de la industria nerlandesa, el Festival de Cine Holandés que se celebra todos los años en Utrecht. «Tirza» servirá de apertura del certamen, que es sólo la antesala de la posterior entrega de los Goude Kalven, los Oscar o Goya nerlandeses, en este caso, un ternero. Si nosotros tenemos un cabezón y en Hollywood un eunuco, ellos un joven mugiente dorado.

La elección va desinflando las expectativas comerciales y de crítica que «Black Butterflies» -sin estrenar todavía- había desatado. Se esperaba que estuviera en Venecia o que optara al Oscar. En ambos casos, el resultado ha sido negativo hacia una cinta esperadísima por estar protagonizada por la leyenda viviente Rutger Hauer y la diminuta diva del cine holandés, Carice van Houten.

De regreso a «Tirza», se trata de un drama que se ha adaptado de una novela de Anton Grunberg, en la que un hombre viaja hasta Namibia siguiendo las huellas de su hija. El es un tal Jorgen Hofmeester, quien a la edad del retiro ve la tierra abrise a sus pies. Forzado a un retiro prematuro y acosado por su ex mujer, su reducida felicidad es su hija Tirza.

Cuando ésta desaparece durante unas vacaciones en Namibia, Jorgen parte en un incierto viaje para recuperar lo único que le queda. Una vez allí, sus excesos alcohólicos, el terrible calor y ciertas pérdidas de memoria le hunden en una cueva casi sin salida. La única persona que parece querer ayudarle es la prostituta-niña Kaisa. Juntos incian la aventura de adentrarse en los oscuros senderos caminado por Tirza hacia su destino.

El duro film está protagonizado por Gijs Scholten van Ashat (Jörgen), Sylvia Hoeks (Tirza), la divina Johanna der Steege (Alma), Abbey Hoes (Ibi), Keitumetse Matlabo (Kaisa) y Titia Hoogendoorn, entre otros. La dirección de fotografía ha corrido a cargo de Gábor Szabó, el diseño de producción es de Benedict Schillemans y el montaje, de Job ter Burg.

En la producción, el poderoso San Fu Maltha, en alianza con Jeroen Koolbergen y Pierre Spengler.

A mediados de enero, la Academia de Hollywood dará a conocer la terna de cinco películas finalistas. El 27 de febrero, se celebrará la entrega de los Oscar. Holanda ha podido recientemente colocar en dicha terna -sin éxito final- «El libro negro», de Paul Verhoeven con la imprescindible Carice van Houten y «Orloogswinter», de Koolhoven.

Hay que remontarse hasta 2002 hasta para hallar el último film holandés oscrizado. Se trató de «De Tweeling» («Las gemelas»), de Ben Sombogaart, a partir de un best seller de Tessa de Loo. La protagonizaó la simpar Thekla Reuten, la actriz de moda por estar junto al sombrío George Clooney de «El americano», dirigida por elholandés Anton Corbijn. En febrero, la respuesta.