«EL JARDI DELS ESTELS», DE MARCHELLO CHIARENZA Y ALESSANDRO SERENA HA ABIERTO EL FESTIVAL DE BARCELONA

La función, con ternura, humor, simbología y acrobacias a partes iguales es un gran espectáculo de Marchello Chiarenza y Alessandro Serena, considerados como los popes del nuevo circo italiano. El primer acto, «Criatures», su obra de mayor éxito se ha presentado tras más de 300 representaciones por Europa. Comicidad, belleza de unas imágenes simbólicas y rituales, celestial voz de Carla Nahadi Babelegoto y las piruetas de nueve jóvenes kenianos.
El centro del escenario, vacío de entrada, se va convirtiendo en un jardín de revelaciones. En una gran fiesta de la creación, elementos como la tierra, el fuego, las estrellas, el sol, la luna o el agua aparecen en una bella simbiosis con la escenografía de Chiarenza, con útiles primitivos, artesanales y de gran plasticidad. Los cuadros se completan por las aclamadas cabriolas de unos acróbatas salidos de las calles de Nairobi.
Al cabo de una hora llega el turno del segundo acto, que da nombre al programa doble: «El jardí del estels», en el que una veintena de alumnos de la escuela de circo Rogelio Rivel de Nou Barris que iluminan y recrean el amplio espacio mientras se ubican los espectadores.
La trapecista catalana Fura y el contorsionista ucraniano Dmitri Bulkin deslumbran con sus números, que van seguidos de la alemana Charlotte Höfer convertida en una acrobática sirena. El cuarto número, los Golden Power, son dos poderosos acróbatas húngaros.