El director y actor argentino Marcial di Fonzo Bo estrena las obras «Los Copi (s)» y «Eva Perón». Pavlovsky protagoniza «Le frigo», una de las tres piezas del primer montaje, que se ha estrenado hoy jueves

Dibujó viñetas con trazo afilado e irónico y le sacó punta, como escritor, dramaturgo y actor, al mundo y a sus obsesiones personales: la muerte, la soledad y la homosexualidad, de la que fue uno de sus adalides más irreverentes. El transgresor universo de Copi, fallecido en 1987 de sida, regresa hoy al Teatre Lliure de la mano de su compatriota Marcial di Fonzo Bo, cofundador del Théâtre des Lucioles, que ya representó Copi, un portrait, en el Grec de 1998. El director y actor argentino, afincado en París, rinde ahora homenaje al creador, en el 20° aniversario de su muerte, con dos montajes: «Los Copis (s)» y «Eva Perón».

«Los Copi (s)», que se representa desde hoy jueves y hasta el domingo, reúne tres delirantes textos de Copi: «Les poulets n’ont pas de chaises (Los pollos no tienen sillas)», basado en la serie de dibujos «La femme asise», publicada cada semana durante 10 años en Le Nouvel Observateur; «Loretta Strong» y «Le frigo», una pieza que el autor escribió cuando la enfermedad ya le consumía y que protagoniza otro argentino: Ángel Pavlovsky.

VIÑETAS Y DELIRIOS

«En la primera parte, inspirada en la obra gráfica de Copi, aparece toda su fauna: loros, caracoles, ratas, pollos, que visitan a la mujer sentada», explicó ayer Di Fonzo, que interrelaciona sobre el escenario a los actores con dibujos proyectados en pantallas para crear «una coreografía» sobre las viñetas. «La mujer sentada lo es todo a la vez: Dios, un psicoanalista, una madre… Ella representa todo y a todos».

«Loretta Strong», un texto que el propio Copi representó travestido en el Saló Diana de Barcelona en 1978, es un extravagante monólogo sobre una cosmonauta sacudida por el apocalipsis. «Copi improvisaba cada vez que hacía esta pieza. Era una persona muy loca y a veces aparecía vestido de sirena por Yves Saint Laurent y otras, desnudo y pintado de verde con el pirulí colorado», relató Di Fonzo, protagonista de esta pieza.

En «Le frigo», Pavlovsky interpreta en francés a una exmodelo convertida en escritora que recibe de su madre un frigorífico. «Es un personaje con un humor exquisito y con una soledad tremenda que le hace hablar con sus fantasmas», subrayó el actor afincado en Barcelona. «También canto, pero a diferencia de mis espectáculos, este tiene un final desgarrador», sentenció el creador de Alas furtivas, que recordó que a veces le confundían con Copi por su parecido físico: «Era superelegante. Le vi haciendo esta obra, tres años antes de morir. Se divertía más que el público pero no tenía ni idea de lo que hacía porque iba drogado».

«Eva Perón», un texto clave en la dramaturgia de Copi, volverá el 17 y 18 de julio al Lliure, donde se representó en el 2004. Farsa trágica y ácida, la obra, prohibida durante la dictadura argentina, recrea los últimos días de «Evita». «Mezcla lo íntimo y lo social», destacó Di Fonzo, que se traviste del mito para recrear un personaje «complejo, histriónico y shakesperiano, a lo Lady Macbeth». «Copi quiso cortar de cuajo sus vínculos con Argentina, pero también sublimó la figura de Evita humanizándola y bajándola del pedestal».