Andrés Lima lleva a escena la obra de Theodor Tagger en el Teatro de La Abadía de Madrid

Andrés Lima, que ha tenido la suerte de contar con la traducción de Miguel Sáenz, se adentra en «El mal de la juventud». Una historia en la que seis jóvenes exploran la vida, el amor, la moral, el sexo… y se enredan en sus jugadas, mientras un amigo, algo mayor, permanece al margen observándolos.
Escrita con precisión de bisturí, la obra refleja en el microcosmos de una casa de estudiantes de Medicina el espíritu de la época: por fuera, el derroche hedonista; por dentro, la putrefacción. El autor es uno de los más representativos de su tiempo, con una marcada influencia de Freud, Nietzsche y el expresionismo. El estreno original fue bajo seudónimo, provocando una enorme curiosidad por identificar a este talento rompedor.
«Aunque la obra se sitúa en Viena, pocos años después de la Primera Guerra Mundial, la idea de una generación perdida nos resulta muy cercana y actual», señala Lima al hablar de esta historia de ambición, seducción y confusión, que desemboca en un suicidio.