141 imágenes del legado fotográfico del responsable de «Easy Ryder», realizadas en su gran mayoría durante los años 60, incluyendo algunas nunca publicadas hasta el momento

La exposición incluye además una selección de obras de artistas de su círculo, como Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg o Ed Ruscha, entre otros, así como una selección de su trabajo como creador plástico. El recorrido se estructura como si fueran los capítulos de una narración sobre los ámbitos de interés del Hopper fotógrafo durante estos años: la carretera, las superficies abstractas, las celebridades, la moda, los rodajes o la publicidad callejera. Una muestra de la obra plástica de Dennis Hopper también está presente a través de siete creaciones, entre pinturas y esculturas. También se exponen dos vallas publicitarias realizadas por él.
La exposición se completa con una cuidada selección de extractos de sus películas a cargo de la Cinémathèque Française, así como la proyección de tres pruebas cinematográficas que le hizo Warhol en 1964. Del mismo modo, exhibe un conjunto de carteles de películas en las que Hopper participó y material documental (fotografías de otros autores, libros, revistas y discos) que contribuye a poner en contexto las obras expuestas y la atmósfera cultural de la época.
La hija del actor y director estadounidense ha recalcado que su padre «siempre quiso ser recordado como fotógrafo y también como artista por eso viajaba a todos los lugares con su cámara».
«Dennis Hopper. En el camino» propone al visitante una particular banda sonora de la exposición, con temas de James Brown, Ike y Tina Turner, The Byrds y Neil Young, entre otros, que se pueden escuchar en la sala.
Actor, director, fotógrafo, artista y coleccionista de arte, Dennis Hopper no concebía fronteras entre las diferentes disciplinas artísticas. Su formación comenzó siendo un niño. Sobre los nueve años, Hopper recibía clases de arte en la Nelson Art Gallery de Kansas City, donde también se impartían clases de interpretación. Con apenas 20 años cumplidos había participado en dos películas de gran éxito mediático: «Al Este del Edén» (1955) y «Gigante» (1956). En estos rodajes conoció a James Dean, quien le aconsejó hacer uso de la fotografía, a la que ya era aficionado, como práctica previa para la composición de encuadres cinematográficos.
En los años 60, Hopper lleva su cámara fotográfica a sets de rodajes, fiestas de Hollywood, marchas antirracistas, viajes por carretera y espacios urbanos. Ídolos del cine, como Jane Fonda o Paul Newman, músicos como Ike y Tina Turner; artistas como Marcel Duchamp o David Hockney; líderes políticos como Martin Luther King y desconocidos aparecen en unas instantáneas que documentan la efervescencia cultural de un triángulo geográfico situado entre Los Ángeles, Londres y Nueva York, según ha destacado el director del Museo malagueño.
Es en Nueva York donde Hopper acude a estudiar con Lee Strasberg y entra en contacto con Andy Warhol y su círculo. Su cámara retrata la atmósfera de la Factory y de las exposiciones de arte, en contraste con la cotidianidad de los barrios, gentes y bandas callejeras neoyorquinas. En 1969 Dennis Hopper dirige «Easy Rider (Buscando mi destino)», que también protagoniza junto a Peter Fonda y Jack Nicholson. De presupuesto modesto, esta road movie en la que dos moteros cruzan Estados Unidos resume la esencia del espíritu de la llamada contracultura de los años sesenta, del rechazo a los valores establecidos, de la radical reivindicación libertaria. Con música de grupos como The Byrds o Jimy Hendrix, la cinta se convierte inmediatamente en un éxito, en una obra de culto que de algún modo señala la conclusión estética de la primera época de Hopper como fotógrafo y el fin de una época intensa y esencial para comprender algunas de las claves culturales de Norteamérica en la segunda mitad del siglo XX.
Tras esta película, Hopper se sumió en un periodo autodestructivo marcado por sus adicciones y por el rechazo de la industria cinematográfica, que le cierra las puertas tras su segunda película como director, «The Last Movie» (1971), con contadas excepciones, como su papel de reportero gráfico en «Apocalipse Now» (1979). De esta etapa consigue salir en 1985 y retomar nuevamente su carrera, brillando en títulos como «Terciopelo Azul» (1986) y «Hoosiers: más que ídolos» (1986), trabajo este último por el que mereció una nominación al Oscar. Hasta su muerte en mayo de 2010, continuó con la actuación, la fotografía, la pintura y con su afición por el coleccionismo de arte.
El Museo Picasso Málaga ha publicado además en doble edición, castellano e inglés, un libro que contiene una introducción del comisario y director artístico de la pinacoteca; una conversación entre Dennis Hopper y el artista Ed Ruscha; sendas entrevistas con Hopper realizadas por el cineasta L. M. Kit Carson y el escritor y guionista Alex Simon; un ensayo de la crítica de arte, cine y diseño Hunter Drohojowska-Philp; y unas breves declaraciones realizadas expresamente para el museo del director de cine David Lynch. Además, reproduce obras que se pueden ver en la exposición. Con motivo de la muestra y gracias a la colaboración de Harley Davidson, en la entrada principal del Museo Picasso Málaga se muestra una moto de esta marca estadounidense de un modelo muy similar al que aparece en la película «Easy Rider». La moto recibe a los visitantes que se acercan estos días a la pinacoteca. Dos veces al mes, la exposición será asimismo el tema central de las visitas guiadas tituladas «Charlas en el Museo», que tienenlugar todos los jueves a las 18.00 horas. Para participar, tan sólo es necesario inscribirse en la taquilla, ya que la visita es gratuita con la adquisición de la entrada.