Carlos Hipólito y Luis Merlo protagonizan la historia de un hombre que intenta conseguir que una sucursal bancaria le conceda un pequeño crédito

Todo empieza con un hombre que intenta, de manera honesta, conseguir que una sucursal bancaria le conceda un pequeño crédito absolutamente necesario para continuar con su vida. No tiene avales ni propiedades, tan solo cuenta con su «palabra de honor” para que el banco se asegure su devolución. La negativa del director de la sucursal les coloca a los dos en una situación muy delicada e hilarante. Como es habitual en este autor, cada giro de este texto de rabiosa actualidad va a atraparnos y a sorprendernos hasta el final.
Esta obra, con la que Jordi Galcerán ha ganado el Primer Torneo de Dramaturgia Catalana y posteriormente el de Cataluña vs Argentina, se presenta en un montaje interpretado por Carlos Hipólito, en el papel de director del banco, y Luis Merlo, en el papel de Antonio, el cliente. «Se trata de una obra sobre el alma humana, sobre sus contradicciones y realidades. Habla, en definitiva de todo lo que habla el teatro grande y es lo que hace que me levante todas las mañanas para ir a trabajar a mis 67 años, cuando podría jubilarme mañana mismo, pero no me jubilo para poder hablar de todas estas cosas», indica Gerardo Vera.
Luis Merlo explica que su personaje «es un pobre hombre contracultural y un poco antisistema que va pedir un crédito a un banco y, a partir de ahí el autor narra el viaje emocional que emprenden ambos hombres. Mi personaje, de alguna manera, viene a desmontar los planes personales que creía tener el personaje que interpreta Carlos Hipólito, unos planes de vida que la tenía toda muy organizada como director de banco que es».
Carlos Hipólito manifiesta por su parte, que cómo actor, la obra de Galcerán es «un regalo» por la evolución que experimentan los personajes a lo largo de la trama y ha mostrado su admiración por cómo Galcerá administra las sorpresas en la obra a lo largo de la misma para que el público «permanezca atento y no se relaje».