AITANA sánchez-giJón da vida a una mujer muy dura y amarga que ha anulado su parte femenina para sobrevivir en un mundo de hombres primitivos

«La Chunga», que narra una historia de prostitución entre mujeres, es un drama escrito en 1986 que sitúa la acción en 1945 en un viejo bar de Piura (Perú) regentado por La Chunga. Cuatro hombres rudos beben y juegan a los dados en el bar hasta que uno de ellos, Josefino, pierde gran cantidad de dinero y ofrece en prenda a su joven amante (Meche) a La Chunga. Ambas suben a la habitación de la dueña del bar y nunca más se sabe de la joven. Sobre este hecho se van sucediendo las especulaciones de unos y otros, en las que van apareciendo sus imaginaciones delatoras y sus temores. En palabras del autor, en la obra se muestra la lucha de una mujer por sobrevivir en un mundo hostil y machista.
Según Vargas Llosa, la versión que se ha hecho de su obra le ha «levantado el corazón» y ha supuesto «una de las mayores alegrías como escritor de teatro». En su opinión, esta representación no es comparable a la veintena que se han hecho por todo el mundo por su «originalidad y delicadeza», aunque «sin restarle voracidad» a las escenas. El nobel destaca que en esta versión de Joan Ollé hay «una poesía recóndita que surge en las escenas más violentas y desagradables, contrarrestando lo repelente de la conducta humana». «Eso me ha emocionado muchísimo», ha apostillado el escritor. «Siempre me he llevado sorpresas, gratas y no gratas, en las versiones de la representación de «La Chunga». Ésta ha sido gratísima».
Aitana Sánchez Gijón desvela que Vargas Llosa les ofreció a Joan Ollé y a ella que eligieran cualquier obra dramática del escritor peruano e incluso el personaje que quería representar. Vargas Llosa le sugirió a Sánchez Gijón algunos personajes que le gustaría que representara la actriz española, pero no quería que hiciera «La Chunga: «Cuando me dijo que le gustaba La Chunga se me pusieron los pelos de punta», ha reconocido el autor. El escritor pensó que Aitana era demasiado «guapa, elegante, culta y refinada» como para representar un personaje tan «primitivo y más bien bárbaro». «Me equivoqué garrafalmente», ha admitido Vargas Llosa, quien ha añadido que la actriz «ha hecho una creación de La Chunga absolutamente admirable». Sánchez Gijón, explica que cuando leyó la obra sintió «un flechazo» con su personaje y sintió la necesidad de interpretar a La Chunga, aunque sabía que eso suponía meterse en un «berenjenal» del que no sabía si iba a salir airosa.