una visión lúcida del ser humano, desnudo y sin aditivos

«El Testigo» cuenta la vida del cantaor imaginario Miguel Pantalón, personaje gaditano al que le gusta exprimir el lenguaje a fondo, a quien Rafael Álvarez define de «visionario cuando cantaba pero que no casaba bien con las convenciones del mundo, un muerto de hambre, un anárquico, un personaje quijotesco».
En este espectáculo, Cádiz (ciudad de nacimiento de Fernando Quiñones) resuena por los cuatro costados. «La gracia en Cádiz es gracia trascendida, ángel, un mundo limpio y luminoso», asegura Rafael Álvarez recordando que Quiñones, «no tenía éxito de lectores. Lo que Fernando Quiñones ha hecho aquí es proyectar partes de sí mismo en la figura de Miguel Pantalón. Quiñones era el Pantalón de la poesía», asegura.
«El Testigo» muestra una visión lúcida del ser humano, desnudo y sin aditivos. La puesta en escena se reduce a mesas, sillas, luces, voz y la insinuación del cante.