La ceremonia, que tendrá lugar el 2 de marzo de 2014, contará con Craig Zadan y Neil Meron como productores y la actriz tratará de elevar el nivel tras la criticada actuación de Seth McFarlane en la pasada edición

«Es oficial: Voy a presentar los Oscar. Quiero dar las gracias a la Academia, a mi mujer Portia y… oh cariño, ahí viene la orquesta», ha escrito en su twitter Ellen DeGeneres. «Estoy de acuerdo con Craig y Neil inmediatamente que Ellen es el anfitrión ideal para el show de este año. Esperamos ansiosos un espectáculo entretenido, interesante y divertido», ha dicho Cheryl Boone Isaacs, la flamante nueva presidenta de la Academia de Hollywood. La gala, que tendrá lugar en el Dolby Theatre de Los Angeles volverá a estar producida por Craig Zadan y Neil Meron y será retransmitida por la ABC y emitida en directo para más de 225 países.
La actriz, cuyo humor es muy del gusto del público estadounidense, ya tiene experiencia en estas lides, pues presentó con éxito, la ceremonia de 2007, la que encumbró a Martin Scorsese y sus «Infiltrados» en los apartados de mejor director y mejor película y que coronó a Forest Whitaker («El último rey de Escocia») y Helen Mirren («The Queen (La Reina)») en las categorías de mejores intérpretes.
La gala, que tendrá lugar el 2 de marzo de 2014, contará con Craig Zadan y Neil Meron como productores, los cuales buscan dar un giro al show tras una edición en la que las bromas de McFarlane no sentaron demasiado bien a algunos de los asistentes. Así ocurrió con el vídeo que repasaba las actrices que habían calentado al público exhibiendo su anatomía y que provocó un gesto de consternación en algunas de las estrellas retratadas, caso de la sudafricana Charlize Theron, quien debió subir al escenario a marcarse unos pasos de baile dentro de otro de los sketches con los que McFarlane amenizó la ceremonia.
Los presentadores de los Oscar han corrido una suerte dispar en las últimas ediciones. Si el australiano Hugh Jackman convenció a casi todos con su talento y oficio, otros no han tenido tanto éxito. McFarlane tomó el relevo de un Billy Cristal al que los organizadores se vieron obligados a recurrir tras la espantada de Eddie Murphy, que se cayó del cartel poco tiempo antes de la fecha de la ceremonia,con el fin de sacudirse el mal sabor de boca de años precedentes, en los que ni el dúo formado por Anne Hathaway y James Franco (83 edición) ni el conformado por Alec Baldwin y Steve Martin (82 edición) logró satisfacer las expectativas del público. Al menos Cristal tiró de experiencia y consiguió salir del paso sin demasiadas críticas.
«Estoy tan excitada por ser la anfitriona de los Oscar por segunda ocasión… Ya sabes lo que dicen: a la tercera va la vencida», ha exclamado DeGeneres, según recoge un comunicado de la Academia de Hollywood. Los productores de la gala, por su parte, han destacado las dotes cómicas de la actriz, así como su «humanidad» y «amabilidad».
Ellen DeGeneres cuenta con una sólida trayectoria en la televisión estadounidense. Nacida en Nueva Orleans en 1958, se curtió en pequeños clubes animando al público con unos monólogos hilarantes que huían del chiste fácil y llegando a ser definida como «la persona más divertida de Estados Unidos». Realizó su primera aparición en el popular «The Tonight Show» a mediados de los años ochenta y no tardó en tener su propia serie de televisión. La celebridad lograda hizo que los productores de la gala de los Emmy pusiesen sus ojos en ella, convirtiéndola en maestra de ceremonias de la edición de 2001, especialmente delicada dada la cercanía de los atentados del 11 de septiembre de ese año. Salió más que bien parada, repitiendo en 2005, apenas tres semanas del desastre provocado por el huracán Katrina.
Cuando en 2006 los productores de los Oscar se decantaron por ella para presentar la ceremonia del siguiente año, hicieron historia. DeGeneres, que había mantenido una conocida relación con la también actriz Anne Heche y que en 2008 contrajo matrimonio con Portia DeRossi, se convertía en la primera lesbiana confesa que conducía la gala de los premios más prestigiosos del firmamento cinematográfico. Una historia que tendrá oportunidad de seguir engrandeciendo el próximo 2 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles.