SE RECONOCE SU INTERPRETACIÓN EN «PODER ABSOLUTO», UN THRILLER TEATRAL SOBRE UN POLÍTICO CORRUPYO QUE ASPIRA A LA PRESIDENCIA DE SU PAÍS

Emilio Gutiérrez Caba, quien sucede a Miguel Rellán como ganador del premio el año pasado, recibe este reconocimiento por su participación en «Poder absoluto», un thriller teatral en el que un político que aspira a la presidencia de su país tiene todo a su favor excepto algún que otro trapo sucio por lavar; una historia de engaño y traición cuyo papel protagonista le ha hecho valedor de este galardón.
Emilio Gutiérrez Caba (Valladolid, 1942) nació durante una gira teatral en el seno de una familia de actores. Bisnieto, nieto, hijo y hermano de intérpretes, se crió en un ambiente que encauzó una vocación artística que comenzó en el Instituto San Isidro de Madrid. Con la compañía de Lilí Murati, en el 1962, pisaba de forma profesional por primera vez un escenario y, tan solo un año más tarde, subía a las tablas del teatro María Guerrero de Madrid con el papel protagonista de «Peter Pan».
Pero su puesta de largo en el campo de la interpretación llegó con el reclamo de Carlos Saura para el papel de Enrique en la película «La Caza» (1965), una producción de Elías Querejeta que marcó el inicio de su carrera profesional. Otros títulos de la gran pantalla que han marcado su trayectoria han sido «La petición», a las órdenes de Pilar Miró, «La colmena», de Mario Camus, «Las bicicletas son para el verano», de Jaime Chávarri y, especialmente, «La comunidad», de Álex de la Iglesia, y «El cielo abierto», de Miguel Albaladejo, filmes con los que se alzó con dos Premio Goya al mejor actor de reparto en los años 2000 y 2001, respectivamente.
Gutiérrez Caba también ha participado en numerosas y diversas series de televisión, como «Teresa de Jesús», «Amar en tiempos revueltos» o «Gran Reserva», además de los emblemáticos programas «Estudio 1», en los años 70.
Pero es en el teatro donde este vallisoletano ha cosechado sus mayores éxitos: «El sí de las niñas», bajo las órdenes de Miguel Narros; «Las memorias de Sarah Bernhard», en el que dio vida al secretario de la actriz francesa; o «La Orestiada», espectáculo con el que participó en el Festival de Teatro Clásico de Mérida en 2004 bajo las órdenes de Mario Gas y acompañado en el reparto, entre otros, por Constantino Romero.
Repetiría en el Festival de Mérida al año siguiente, en 2005, también dirigido por Mario Gas y formando parte del elenco de «A Electra le sienta bien el luto».
Los Premios Ceres reparten un total de trece galardones cuyos ganadores se seleccionan de entre todas las producciones escénicas españolas que se han estrenado entre el 21 de julio de 2012 hasta el 22 de julio del 2013. Las categorías son mejor espectáculo teatral del año, mejor director de escena, mejor guión, mejor actor, mejor actriz, mejor escenógrafo, mejor iluminador, mejor vestuario, mejor caracterización, mejor trayectoria empresarial, Premio Emérita Augusta a toda una vida y dos referidos al Festival de Mérida: Premio del Público y Premio de la Juventud. Todos los premiados, menos los tres últimos, son elegidos por un jurado especializado compuesto por nueve periodistas culturales de los principales medios de comunicación españoles y un presidente, honor que corresponderá este año al actor Juan Echanove.
El premio Emérita Augusta a toda una vida es decidido por la dirección del Festival de Mérida, mientras que para la elección del Premio del Público y de la Juventud, este año se introducen novedades. La decisión de estos premios corresponderá a un jurado extremeño compuesto por periodistas y profesionales de los principales medios de comunicación locales y regionales que han participado en la cobertura informativa del festival. Todos los premiados recibirán una estatuilla que creada por el escultor extremeño Jesús Díaz Moreno Machaco. La pieza, de hierro forjado, está inspirada en la diosa Ceres, la diosa griega de la tierra, la agricultura y la fecundidad.