El británico Alan Cumming interpretará al pintor de Cadaqués y Judy Davis, Gala Eluard

El ganador del Tony (por «Cabaret») Alan Cumming será el genio de Port Lligat y la excelente Judy Davis, la peligrosa Gala Eluard. Con un presupuesto de 15 millones de dólares, será producida por Peter Krautz (Aquafilm, con sede en Colonia) y Fred Brestall asociado con Mora por Column Pictures, con sede en Sydney. El 70 % del presupuesto se financiará desde Europa. El último fichaje: el compositor Peter Asher para la banda sonora.

Aunque los filmes en 3D van asociados a un público mayoritariamente infantil, el hecho de tratar un tema artístico y «adulto» ha puesto en ignición el interés de los mercados cinematográficos de Rusia, Estados Unidos, Australia y el Reino Unido. Subrayando ésto, ha dicho Mora: «es una batalla aún no ganada entre los cineastas independientes hacer una película interesante en 3D con un cierto contenido. Las películas norteamericanas a partir de cómics tratan de un héroe que habla en monosílabos y se defiende con cachivaches o ultrapoderes. La historia de Dalí es muy original y quizá abra unas nuevas posibilidades en Hollywood».

El guión no contempla una narrativa lineal clásica sino que se vertebra como unas secuencias encadenadas de tono fantástico y onírico relacionadas con los sueños y con insertos de las piezas pictóricas más evocadoras de Dalí. La historia, que Mora no considera una «biopic», comienza con el pintor postrado en la cama de un hospital, recuperándose de unas heridas casi fatales causadas por un incendio en su masía. Añade Mora: «La vida de Dalí fue tan increíble como su propio arte. Quiero hacer una película que a él le hubiera gustado ver. Fiel a su peculiar sentido del humor, va a ser simultáneamente una parodia surrealista de lo que el artista hubiera querido que el espectador experimentara, y él aparecerá como una especie de loco inspector Clouseau con vena artística. Y con su pasión por su musa Gala, conformará una extraordinaria historia de amor».

El film recoge el tutelaje que ejerció sobre Dalí Pablo Picasso, la bisexualidad que le enamoró de Federico García Lorca y su obsesión indestructible por Gala. El propio Dalí vivió intrigado por el cine en 3D y pintó numerosos óleos cuya contemplación requería las gafas tridimensionales. Mora: «Pensé que sería divertido hacer una película feliz sobre arte. Por lo general, se trata siempre de genios torturados o dementes, hundidos en el alcohol u otras sustancias y que acaban pegándose un tiro como Gauguin o cortándose una oreja y pegándose un tiro como Vincent van Gogh. Dalí buscó el éxito y lo encontró. Puso de moda el surrealismo en Estados Unidos. Hizo un anuncio para Alka Seltzer, para compañías de coches y se convirtió en un personaje televisivo. La comunidad artística le dió la espalda porque nose moría de hambre».

Se espera que el rodaje comience en junio en la ciudad alemana de Colonia, con localizaciones en Nueva York, Barcelona y la península australiana de Mornington, que hará las veces de costa catalana. Participará una de las musas más ambiguas de Dalí, la artista y cantante Amanda Lear, que llegó a decorar el segundo álbum de Roxy Music paseando a una pantera, «For Your Pleasure». Quizá a Mora se le olvida que la comunidad artística le dió la espalda a Dalí, cuando en sus enajenados años de decadencia se convirtió en un adicto y defensor del dictador Franco y en un pintor que permitía elaborar copias y venderlas como originales, lo que le valió el merecido apodo de «avida dollars». Pero ésa es otra película y no «Dalí en 3D».