EL ACTOR ESCOCÉS DA VIDA A YAGO EN UN BRILLANTE MONTAJE DE «OTELO”

McGregor, que hasta este momento solo tenía una breve
experiencia teatral, la más reciente hace un par de años en el musical «Ellos y
ellas”, en el que el actor escocés hacía sus pinitos cantando y bailando, en un
teatro del West End londinense, ha logrado colocar el cartel de «no hay
entradas” en esta nueva versión de la obra de Shakespeare, con un personaje que
había sido representado con anterioridad por actores de la categoría de Laurence
Olivier e Ian McKellen. Las 23.000 entradas disponibles para ver este «Otelo”
se vendieron en tres horas y ahora una única entrada para ver la función se
paga en la reventa a 1.500 euros.

Como es sabido, en «Otelo”, Yago es un general envidioso de
Casio, al que acusa de haber seducido a su inocente esposa Desdemona. En la
escena McGregor está acompañado por Chiwetel Eijofor como Otelo, Kelly Reilly como Desdemona
y Tom Hiddleston como Casio. «Nunca he tenido que trabajar tan duro como en
esta ocasión. Desde agosto no he hecho prácticamente otra cosa, excepto
trabajar en la obra y prepararme para el papel», ha dicho el actor.

McGregor ha dejado sus millonarias ganancias del cine para
trabajar en el teatro por un salario mínimo, 400 libras semanales. El actor fue
reclutado para interpretar el papel por el director artístico de Donmar
Warehouse, Michael Grandage, que ya había trabajado con el actor en «Ellos y
ellas”. Tras el éxito se espera que McGregor siga en escena con nuevos montajes shakesperianos. Esta producción de «Otelo” coincide con el quinto aniversario de
Grandage como director artístico del teatro, un puesto en el que ha cosechado
muchos elogios de la crítica.

Siguiendo la tradición de la cartelera teatral londinense,
«Otelo” no es el único montaje de Shakespeare, ya que las inmortales obras del
autor se representan permanentemente en la capital británica. En el New London
Theatre, Ian McKellen da vida al «Rey Lear”; 
en el teatro Gielgud el actor Patrick Stewart interpreta cada día a
«Macbeth” y en el National Theatre se representa un nuevo montaje de «Mucho
ruido y pocas nueces”.