Un destacado cineasta lusitano que rodó, entre otros títulos, «La playa de los galgos»

Fonseca e Costa nació en Angola en 1933 y se mudó a Lisboa en 1945. Comenzó la carrera de derecho, pero pronto dejó la universidad para trabajar en el cine. Los comienzos no fueron fáciles para el aspirante a director: fue arrestado por la Policía Internacional y de Defensa del Estado y se le impidió trabajar en la emisora de radio pública RTP y recibir una beca para estudiar cine en Reino Unido.

En 1961, trabajó en prácticas en «El eclipse», de Michelangelo Antonioni. Al volver a Portugal tras pasar tres años en Italia, comenzó a rodar documentales y trabajar en publicidad. Su ópera prima, «The Message», se estrenó en 1971.

En los 70, en tiempos de inestabilidad política en Portugal, Fonseca e Costa dirigió varias películas, incluyendo la obra colectiva «The Guns and the People» (1975), que narra los días de la Revolución de los Claveles, y «The Ghosts of Alcacer-Kibir» (1976). A finales de los 70 y principios de los 80, el director ganó notoriedad entre la crítica y el público gracias a películas como «Quilas, the Bad of the Picture» (1980), «No Trace of Sin» (1982) y «Lalaya de los perros» (1985), coproducida con España.

Menos prolífico en los últimos 20 años —pero, a menudo, muy crítico con el sistema portugués de financiación al cine—, en ese período Fonseca e Costa dirigió, entre otras, «Five Days, Five Nights» (1995), «O Fascínio» (2003) y «Viúva Rica, Solteira Não Fica» (2006). En 2014, apareció en el documental «Alto Bairro», de Rui Simões, y recibió el premio a la trayectoria de la academia portuguesa del cine. Durante su discurso, acusó a la institución nacional de cine, ICA, de ser un «reino de burocracia», añadiendo que «la burocracia mata la creatividad, pero debería ser al contrario».

En 2015, Fonseca e Costa trabajaba en una producción de Paulo Branco titulada «Axilas». El film —adaptación de un relato corto del autor brasileño Ruben da Fonseca— ya ha sido rodado casi en su totalidad; el trabajo en la película continuará, a pesar de la muerte del director.