FUE UN DESTACADO MIEMBRO DE LA «GENERACIÓN DE LA TELEVISIÓN” Y GANÓ EL OSCAR POR «MARTY”

Delbert Mann falleció en Los Ángeles, con 87 años, a causa
de una neumonía. Había nacido en Lawrence (Kansas), el 30 de enero de 1920.
Crecíó en Nashville y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de
Vanderbit. Participó como oficial en la Segunda Guerra Mundial, dentro de las
Fuerzas Aéreas. A su término y movido por su interés por el teatro estudia arte
dramático en la Universidad de Yale y ya con 29 años dirige obras de teatro.

En Nueva York entra en contacto con la naciente televisión
norteamericana, que nunca abandonaría del todo, llegando a dirigir más de 100
dramas para la pequeña pantalla, muchos de ellos en directo. La televisión de Estados
Unidos, a principios de los años 50, era un hervidero de jóvenes creadores,
muchos de ellos con ambiciones cinematográficas, que no tardarían en ser
reclamados por Hollywood. A este grupo, al que se ha denominado «la generación
de la televisión”, pertenecen Arthur Penn, Robert Mulligan, John Frankenheimer
y el propio Delbert Mann.

El debut de Mann el la gran pantalla no pudo ser más
afortunado. En 1955 dirige «Marty”, que obtiene tres Oscar, entre ellos el de
mejor director. La película era una adaptación de una obra de Paddy Chayefsky
(autor también del guión) que dos años antes ya la había llevado a la televisión,
un drama intimista sin grandes pretensiones, que protagonizaron Ernest Borgnine
y Betsy Blair. A esta película siguieron títulos como «La noche de los maridos”
(1956), «Mesas separadas” (1957), «Deseo bajo los olmos” (1958), «En la mitad
de la noche” (1959), «Pijama para dos” (1961), «Suave como visión” (1962), «Nido
de águilas” (1963), «La mujer sin rostro” (1965), «Cuidado con el mayordomo”
(1967), «Jane Eyre” (1970) o «Fuga de noche” (1981). Nunca dejó de trabajar
para la televisión, y entre 1967 y 1971 fue el presidente del Sindicato de
Directores de Hollywood.