DURANTE 50 AÑOS HA SIDO UN ICONO DE LA ESCENA DE SU PAÍS

Torres estaba casado desde 1952 con la primera actriz Fernanda Montenegro, que alcanzó amplia notoriedad internacional en 1999 con su nominación al Oscar como protagonista de la también nominada a mejor película extranjera «Estación Central de Brasil” (1998) del cineasta brasileño Walter Salles.
Fernando Torres, un icono del teatro brasileño y posiblemente una de sus mayores figuras masculinas de los últimos 50 años, nació en Río de Janeiro en 1927 y debutó sobre las tablas en 1949 con «La dama del alba”, del español Alejandro Casona.
Su primera puesta en escena fue «Cuartos Separados” en 1958, para el Teatro Brasileño de Comedia (TBC) en Sao Paulo. En la década de 1960 fue premiado como director revelación por ‘El beso en el asfalto’, del dramaturgo brasileño Nelson Rodrígues.
El ministro brasileño de Cultura, Juca Ferreira, en una nota divulgada a la prensa expresó su pesar por el fallecimiento de «uno de los nombres más notorios del teatro brasileño».
«Con una capacidad extraordinaria como actor y creador, tanto en el teatro como en el cine y en la televisión del país, Fernando Torres tuvo un papel fundamental en la modernización de lenguajes y repertorios de la escena brasileña», aseguró Ferreira.
Como actor, Torres ganó un premio con «Sería cómico…. si no fuese serio” del Nobel de Literatura suizo Fiedrich Dürrenmatt. En Hollywood, participó entre otras en la cinta «El beso de la mujer araña”, de Héctor Babenco, que en 1986 le valió el Oscar a Mejor Actor a William Hurt.
«Nos deja un ejemplo de vida, de ser humano, de profesional y de padre que continuará inspirando a tantos brasileños y familias del país», concluyó la nota del ministro de Cultura.
Torres y Montenegro han tenido dos hijos, Claudio y Fernanda Torres, que prosiguen la tradición familiar en el mundo del espectáculo, Claudio como director y Fernanda como actriz.