ESCRITA POR FERNANDO ARRABAL, DA UNA VISIÓN FUTURISTA DEL PERSONAJE PONIENDO DE MANIFIESTO LAS DUALIDADES HUMANAS

«Faust-bal» en escena desde el viernes 13, es la mujer que reencarna en el tercer milenio al doctor Faustroll de Alfred Jarry, un Doctor Fausto que pide a Dios las palabras y oraciones para fusionar amor y caridad. Nada puede calmar el huracán de su curiosidad científica, ni saciar la tempestad de sus deseos. Superdotada, bellísima y enriquecida por transfiguraciones y trascendencias, ama tórridamente a su Amazona. Salta entre galaxias de la guerra del fin de las civilizaciones y se mueve en el espacio a velocidad supersónica. Frente a ella Margarito, jefe supremo de las fuerzas armadas, se ciñe los correajes de la represión brutal y la electrónica. Está locamente enamorado de Faustbal bajo las faldas del cielo. Trata de poseerla con el torrente de su torre, sirviéndose del mismo Mefistófeles.
Dirigida por Joan Font, fundador de Els Comediants, señala que esta ópera, cuya música está compuesta por el catalán Leonardo Balada a partir del texto de Fernando Arrabal, es «un canto al futuro y a la esperanza»
El elenco está encabezado por Ana Ibarra, María Rodríguez, Cecilia Díaz, Gerhard Siegel, Eduardo Santamaría, Tómas Tómasson, Lauri Vasar, Stefano Palatchi y Fernando Latorre. Junto a ellos participan el Coro y la Orquesta Titular del Teatro Real, Coro y Orquesta Sinfónica de Madrid, y el Coro de niños de la Comunidad de Madrid.
Para Fernando Arrabal lo que más le ha interesado ha sido «la actualidad de Fausto, un mito que se puede adaptar a los tiempos que corren». En este sentido, el escritor alude a la obra «El Maestro y Margarita» del ruso Mijaíl Bulgákov, «en la que se recrea la figura de Fausto en un Moscú comunista donde las mujeres conducían tranvías y era capaces de cortar cabezas».
«Faust-bal» muestra a un Fausto al que «le quedaba muy poco para que llegaran los clones, se pudiera tunear y fuese capaz de volar», en palabras de Arrabal. El autor se muestra «entusiasmado por participar en este proyecto en Madrid, una ciudad que vive un verdadero renacimiento».
Joan Font, que también debuta en el Teatro Real, se refire al texto de Arrabal como «sorprendente. Es una obra con varias lecturas. Nosotros lo hemos abierto a un mundo simbólico y mítico. En ella hay un cambio de roles constante y todo se confunde en el mejor sentido de la palabra». Para Font la obra viene a demostrar cómo «la parte masculina tiene que cambiar en este mundo».
Font también destaca como otro de los puntos fuertes de «Faust-bal» su «final abierto y la variedad de sus propuestas. Es como un viaje con muchas imágenes que van desde la tragedia griega pasando por el barroco y llegando incluso al comic de viñeta más futurista. La intención ha sido hacerlo atractivo para el espectador».