con Jean Rochefort, Aida Folch y Claudia Cardinale al frente del reparto, la acción tiene lugar en 1943 en la Francia ocupada

La acción se sitúa en el verano de 1943. En un lugar de la Francia ocupada, no lejos de la frontera española, un viejo escultor de fama, cansado de la vida y de la locura de los hombres, reencuentra, gracias a la llegada de una joven española escapada de un campo de refugiados, el deseo de volver a trabajar y esculpir su última obra. En el taller de la montaña, mientras trabajan, modelo y artista hablan con sencillez y cercanía de todo lo que les rodea: La vida y la muerte, la sinrazón de la guerra, la juventud y la vejez, la búsqueda de la belleza en tiempos de horror, el sentido y la necesidad del arte…
«El tema de «El Artista y la Modelo” es frecuente del arte moderno. Picasso y Matisse han sido algunos de sus más asiduos frecuentadores. No se trataba de un ejercicio narcisista, pues era un tema que iba más allá del simple autorretrato», dice Fernando Trueba. «Mi película pretende ser una variación sobre este tema. Una variación cinematográfica».
La comarca de La Garrotxa (Gerona) y Céret (Francia) son los lugares en donde se rodará el filme.