EL FESTIVAL DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA REÚNE ESTE LUNES A LOS DIRECTORES DE LOCARNO, PUSAN Y GIJÓN EN UN DEBATE SOBRE LA PROYECCIÓN DE LOS FESTIVALES

Por una u otra razón el circuito de festivales representa hoy el recambio casi exclusivo, junto con las filmotecas y ciertos museos, para el antiguo y casi desaparecido circuito «de arte y ensayo”. Ante las enormes posibilidades técnicas que ofrecen hoy las tecnologías de la información, son pocas las ciudades que se resisten a imaginarse a sí mismas como capitales del cine por una semana, ya sea a nivel nacional o internacional.
Por otra parte, el mercado de distribución empieza a considerar seriamente el hecho de que los festivales no son tan sólo un preludio a la comercialización de una película, sino un espacio de exhibición válido por si mismo y con reglas propias, aunque a menudo contradictorias.
Definir el fenómeno, comprender qué circunstancia o tendencia es causa y cuál es más bien consecuencia, resulta una labor ardua, pero merece la pena emprenderla. El 10º aniversario del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ofrece este lunes la ocasión idónea para hacerlo, en voz alta y en el contexto de un debate abierto. La presencia en una mesa redonda abierta al público de los directores de dos de los festivales más importantes del mundo –Frédéric Maire (Locarno) y Kim Dongho (Pusan)- más otro vinculado a un festival español de referencia –José Luis Cienfuegos (Gijón)-, permitirá contrastar experiencias, debatir políticas, esclarecer contradicciones y, tal vez, situar un paisaje futuro para los festivales y para el propio cine. El debate esrá abierto al público.