LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL, EN COLABORACIÓN CON EL FESTIVAL DE CINE DE HUESCA, ORGANIZA UNA MUESTRA EN TORNO A LA FAMOSA PELÍCULA DE BORAU

La muestra consta de un montaje fílmico en tres pantallas, que ponen en relación la película «Furtivos» (1975) con el cortometraje «El río», también de Borau, y con otras películas de otros directores, desde Satiajik Ray a Tarkovski. Además, fotografías, dibujos, guiones, conctactos y cuadernos de la época, la prensa cinematográfica y revistas de información general dell momento en que el filme de Borau gana el Festival de San Sebastián y se estrena en salas comerciales. Una segunda parte recoge en diferentes monitores fragmentos del filme, apoyados por cuadros, esculturas y obras de arte de diferentes artístas, entre ellos el Equipo Crónica.
Chus Tudelilla y Paco Algaba son los comisarios de esta exposición que va acompañada de un libro sobre la muestra en el que participarán diversos autores.
Nacido en Zaragoza en 1929, José Luis Borau comenzó a estudiar en 1957 en la Escuela Oficial de Cinematografía en Madrid licenciándose con el cortometraje «En el Río” en 1961. Considerado uno de los directores más relevantes del llamado Nuevo Cine Español en los años 60, debutó tras las cámaras con un spaghetti western rodado en Almería llamado «Brandy”(1963). Posteriormente, hizo una incursión en el cine de género con el thriller «Crimen de doble filo” (1965).
En 1967 fundó la productora El Imán, bajo cuyo sello rodó el thriller político «Hay que matar a B.” (1974). En 1975 el drama «Furtivos” se convirtió en el título más célebre de su filmografía y en uno de los más importantes del cine español. La película se hizo con la Concha de Oro del Festival de San Sebastián y con el Premio a la Mejor Película en Lengua Española.
Tras rodar «La Sabina”, en 1984 dirigió la co-producción hispano-norteamericana «Río Abajo”. En 1986 obtuvo un nuevo éxito de público con «Tata Mía”, que también fue muy alabada por la crítica. Esta obtuvo una nominación al Mejor Guión en los Premios Goya de ese mismo año. En 1997 filmo un nuevo largometraje, «Niño Nadie”.
De 1994 a 1997, presidió la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas española. Posteriormente, obtuvo con su largometraje «Leo” (2000) el Premio Goya a la Mejor Dirección. Con este mismo título, se hizo también con el Premio Especial del Jurado del Festival de Málaga y con el Premio Fotogramas de Plata a la Mejor Película Española. Actualmente, preside la Sociedad General de Autores (SGAE) y es académico de la Real Academia Española.