El actor y director convierte en película de aventuras la intervención aliada contra el expolio alemán

El estallido de «flashes» y codazos por hacerse con una imagen de Clooney estaba programado y así fue, tras la proyección de un filme 100 % Hollywood, sobre un equipo de historiadores del arte y a la vez patriotas soldados, al rescate de los tesoros de la civilización.
«Monuments Men» parte de un hecho real: A finales de la 2ª Guerra Mundial, el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt envió un grupo de directores de museos, curadores e historiadores de arte hasta Alemania para rescatar obras maestras de las manos de los ladrones nazis y devolverlas a sus propietarios.
El film se centra en el insólito batallón al que el Presidente Roosevelt encomienda la tarea de adentrarse en Alemania, detrás de las líneas enemigas, para recuperar las obras de arte sustraídas por el ejército nazi y devolverlas a sus legítimos propietarios. Era una misión imposible: con las obras confinadas y con las órdenes del ejército alemán de destruirlo absolutamente todo en cuanto el Reich cayera. Pero los «Monuments Men», como se les denominaban, se enfrentaron a una carrera contrarreloj para evitar la destrucción de miles de años de cultura, y por ello arriesgaron sus vidas para proteger y salvaguardar los mayores logros de la humanidad.
En el film, Clooney y su clan llegan a Normandía días después del histórico desembarco aliado como parte del equipo real que integraron 350 hombres y mujeres, con el objetivo de rescatar lo que los bombardeos no destruyeron ni se llevaron los nazis. El papel que se adjudica Clooney es el del historiador-jefe. A partir de ahí, reparte por el filme todos los tópicos posibles, desde el viejo avión escondido en el granero al villancico que sus nietos cantan al veterano Murray a distancia.
El reparto de «Monuments Men» está liderado por el propio George Clooney, Matt Damon, Bill Murray, Cate Blanchett, Jean Dujardin, Bob Balaban, Hugh Bonneville y John Goodman.
En una conferencia de prensa atiborrada de periodistas, Clooney ha confesado que «me interesa la historia, me interesa el arte. Y tuve el privilegio de estar aquí, en Alemania. ¿Qué más se puede pedir?»