UNA ENTRAÑABLE OBRA DEL IRLANDÉS MARTIN McDONAUGH CON TERELE PÁVEZ Y MARISA PAREDES

El texto, en versión de José Luis Collado, se lo hizo llegar Escolar y ese mismo día decidió que tenía que llevarlo a escena, ha detallado Gerardo Vera que dirigirá la obra que se podrá ver en el escenario del Español desde el día 18. McDonagh tiene, según Vera, «algo» que le hace muy especial: «vive en la época de Tarantino y eso hace que este relato que da la vuelta a los estereotipos irlandeses sea de una modernidad apabullante siempre de la mejor tradición clásica».
Se trata de «pueblerinos ancestrales» abandonados de la mano de Dios en un aldea de orillas del Atlántico en la que viven solo veintitantas personas «de teatralidad apabullante, llenos de aristas y miradas y cargados de misterio». «Por eso, necesitaba de grandes actores para ponerla en escena. La clave es el reparto y ayer he visto que están iluminados, preparados para contarle la historia al público», ha indicado Vera, que fue durante ocho años director del Centro Dramático Nacional y en la actualidad se ocupa de proyectos teatrales, cinematográficos y de ópera con su propia productora.
En la Irlanda profunda, nadie es lo que parece y Billy, el cojo del pueblo, es el espejo que refleja lo mejor y lo peor de cada uno de los integrantes de esa comunidad. Cuando Billy descubre que Robert Flaherty, el famoso documentalista de los años 30, con todo su equipo procedente de Hollywood va a rodar una película en las islas de Arán (Man of Aran, 1934), no tiene ninguna duda de que al fin ha llegado la oportunidad que ha estado esperando toda su vida. Por fin podrá salir de esa cruel Irlanda profunda donde nunca será más que el tullido del pueblo, el huérfano del pueblo, el hazmerreír de todos, para convertirse en una estrella de cine.
Marisa Paredes recuerda que solo se había subido a un escenario en los últimos diez años para hacer «Hamlet» y «Sonata de otoño» porque prefería hacer cine, un medio, ha dicho, que «engancha», es más cómodo y permite «llegar a muchos públicos». «Pero llegó Gerardo y le dije que sí, pero que no quería sufrir, que estaba harta de dramas y que quería una comedia. Esta no es una comedia al uso sino algo salvaje, con sentimientos terribles», detalla. Otro aliciente de la obra, ha añadido, es que trabaja con su «hermanita» Terele Pávez, e incluso le gusta no ser la protagonista, aunque «doliera bastante» al principio, sino tener un papel coral.
Pávez está entusiasmada con la obra -«esto es un sueño que yo he soñado y que se ha hecho realidad»-, con trabajar con Paredes y, sobre todo, con la oportunidad de volver a escena: «Gerardo me ha peinado las alas, que las tenía un poco descolocadas», ha resumido.
Irene Escolar, que a sus 25 años ya ha actuado en cinco ocasiones en el Español, ha asegurado que solo Vera podía haber «levantado» una obra como «El cojo de Inishmaan», de un autor prácticamente desconocido en España y, «encima» con nueve personajes, «un lujo», ha señalado, «para los tiempos que corren». La nieta de Irene Gutiérrez Caba y sobrina nieta de Julia Gutiérrez Caba, ha pedido, como ha hecho Marisa Paredes, que no privaticen el teatro Español y que siga siendo, como en sus 430 años de historia, un lugar de cultura defendido «por lo público».