a medio camino entre el documental y la ficción, la película muestra una cara diferente de la capital andaluza

La cinta cruza ficción y documental y en ella los carnavales gaditanos estarán muy presentes. A medio camino entre el documental y la ficción, la película quiere enseñar una cara diferente de la capital andaluza: «Aunque la película se llame «Las alegrías de Cádiz», para mis adentros yo la llamo «Vivir en Cádiz» porque es una especie, no sé si de secuela, o de paralelismo, con «Vivir en Sevilla» que hice en 1978″, ha dicho el cineasta. «La trama amorosa también es parecida a la de «Vivir en Sevilla» aunque aquí importa más la relación con la mujer en general que con una mujer concreta», apunta.
Gonzalo García-Pelayo recuerda que «dejé el cine porque mis películas tenían poca aceptación. Pero el año pasado ocurrió un fenómeno extraño, unos jóvenes críticos redescubrieron las cintas, hubo bastante aceptación, las movieron mucho, y luego llegó el homenaje en el Festival de Cine de Sevilla. A mí nunca me dejó de gustar el cine, y ahora como parece que yo le gusto me he planteado volver». Paralelamente al rodaje se realiza un making off de la cinta y una variación de la película realizada por los críticos Álvaro Arroba, Gonzalo de Lucas y Fernando Ganzo.