CINEASTA FUNDAMENTAL DEL NUEVO CINE ESPAÑOL DE LOS 60, DIRIGIÓ PELÍCULAS INOLVIDABLES COMO «NUEVE CARTAS A BERTA» O «CANCIONES PARA DESPUÉS DE UNA GUERRA»

Martín Patino fue el director de «Nueve cartas a Berta», «Del amor y oiras soledades», «Canciones para después de una guerra», «Queridísimos verdugos» y «Caudillo», estos dos últimos documentales realizados de forma clandestina y que se estrenaron tras la muerte de Franco. Su última película fue «Libre te quiero», documental sobre el surgimiento de indignados del 15 M en Madrid, que rodó con 81 años en la Puerta dl Sol de Madrid y que se estrenó en la Seminci de Valladolid en octubre de 2012.

Basilio Martín Patino nació en Lumbrales (Salamanca) el 29 de octubre de 1930. Estudió Filosofía y Letras, especialidad de Filología moderna (inglés e italiano), en la Universidad de Salamanca (1950-1955). En 2007 recibió el título de Doctor honoris causa por esta Universidad.

Después de estudiar en la Escuela de Cine, dirigió su primera película, «Nueve cartas a Berta» (1966), un filme que fue pasto de la censura pero que enseguida se convirtió en un referente de la época, y en el que el realizador buscó comprender aquellos tiempos de desasosiego y rebeldías calladas. Tras su segundo filme «El amor y otras soledades», Martín Patino, harto de la censura, comenzó el camino que nunca abandonó, el de un cineasta en los márgenes de la industria, pero siempre libre. Fueron surgiendo memorables títulos como «Casas viejas», «El jardín de los poetas», «La seducción del caos» y «Octavia», entre otros muchos.

Apasionado de los artilugios y las técnicas de filmación antiguas y modernas, llegó a poseer una importante colección de linternas mágicas y zootropos, que han sido mostradas en numerosas exposiciones y que ahora forman parte de la Fundación Basilio Martín Patino. Abrazó también con emoción las nuevas técnicas de vídeo y las nuevas herramientas digitales. Fue uno de los tres creadores elegidos para el pabellón de España en la Exposición Universal de Shanghái, en 2010, donde Martín Patino presentó un proyecto de pantallas volantes.

Con 81 años y unas fuerzas que le iban ya mermando pero con la pasión de siempre, el director escuchó un domingo por la tarde los gritos de felicidad y la música que llegaba de la Puerta del Sol de Madrid, muy cercana a su vivienda, cogió la cámara y rodó a pie de calle 25 horas de película sobre el movimiento del 15 M. Le puso el título «Libre te quiero», de inequívocas resonancias: las de los versos del poeta Agustín García Calvo, fervoroso asiduo del 15M.

La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le entregó el 7 de noviembre de 2005 la Medalla de Oro, «en reconocimiento a una obra que representa los valores imperecederos de la apuesta por un cine inteligente, complejo, e inmerso en la realidad y evolución de un país». Basilio Martín Patino fue miembro de jurados en los festivales internacionales de Berlín, Venecia, Karlovy Vary y Valladolid.