Autor de lo libretos de «Locura de amor», «Los peces rojos» o «Hierba salvaje», realizó varias incursiones en Hollywood, donde trabajó para Columbia, RKO y Fox

Autor de los libretos de «Locura de amor», de Juan de Orduña, y «Los peces rojos», de José Antonio Nieves Conde, fue uno de los escritores de cine clave en los años 50 y 60, y un maestro del género histórico y policiaco que realizó varias incursiones en Hollywood, donde trabajó para Columbia, RKO y la Fox. Enamorado de la palabra, Blanco, que nació en Gijón, en 1917, ganó un concurso de guiones con «Don Beltrán de la Cueva», una historia que escribió en 1946, año en el que el Jerónimo Mihura dirigió su primer libreto para la gran pantalla, la adaptación de la obra teatral de Joaquín Calvo Sotelo, «Cuando llegue la noche».
Tras este trabajo firmó «La princesa de los Ursinos», producido por CIFESA, empresa que también respaldó «Locura de amor», su primer gran éxito y plataforma para dos de sus intérpretes: Aurora Bautista y Sara Montiel. «Las aguas bajan negras», dirigida por José Luis Sáenz Heredia, con el que volvió a formar tándem en «Don Juan», «Los ojos dejan huella», «Todo es posible en Granada» y «Los gallos de la madrugada».

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Tony Leblanc, Paco Rabal y Fernando Fernán-Gómez, entre otros, interpretaron los textos de Carlos Blanco, a quien «Los peces rojos», de José Antonio Nieves Conde, le abrió las puertas de la meca del cine, donde escribió para la Fox, RKO y Columbia. De vuelta en España, Blanco, que en 1996, coincidiendo con la celebración del centenario del cine español, recibió una de las 46 Medallas de Oro de la Academia de Cine, constituyó su propia productora, Oscar Films, con la que rodó «Don Quijote cabalga de nuevo·, protagonizada por Fernando Fernán-Gómez y Mario Moreno «Cantinflas».
«Hierba salvaje» (1977) es el último texto que se vio en las salas del maestro asturiano, que participó en las famosas tertulias del Café Gijón de Madrid, donde trabó amistad con Buero Vallejo, Jardiel Poncela, Miguel Mihura y Jose Luis López Vázquez, entre otros. En la Guerra Civil, luchó en el bando republicano y estuvo cinco años en la cárcel.
«Con esa voz negra, sincera, que sale de dentro ha logrado intrigar y emocionar (¡qué dos cosas tan difíciles!) a millones de espectadores que han sido atrapados por el talento infinito de este genio del siglo XX. Imaginación, sabiduría, generosidad y bondad son los cuatro pilares que sustentan a una de las personas más fascinantes que he conocido, a Carlos, que es cine y vida”, destaca Alfonso S. Suárez, autor del documental-entrevista «La Voz Negra: conversaciones con el guionista Carlos Blanco».