HABITUAL DE LA ESCENA GALA, ESTUVO TRABAJANDO EN EL FESTIVAL DE AVIGNON HASTA HACE DOS SEMANAS

Definido por el ministro de cultura francés Fréderic Mitterrand como «un pura sangre, un artista de talento que vivió su arte hasta los últimos días de su vida», había recibido en dos ocasiones el Premio Moliére.
Avron había nacido en Croisic en septiembre de 1928. Alumno de Jacques Lecoq, se inició como cómico junto a Claude Évrard en diferentes salas parisinas de los años 50. El éxito le abrió las puertas de la televisión. En cine trabajó en películas como «Fifi la plume» (1965) de Albert Lamorice, «Les fêtes galantes» de René Clair (1965) o «»Bye, bye, Barbara» (1968), de Michelle Deville. Pero Philippe Avron fue sobre todo un hombre de teatro.
Trabajó con grandes autores teatrales como Peter Books, Benno Besson o Roger Planchon e interpretó a grandes clásicos de Shakespeare, Calderón de la Barca o Molière. Su consagración le llegó con el personaje del príncipe Mychkine de»El idiota» de Dostoievski, con el que consiguió diferentes premios.
En 1980 inicia una trayectoria como autor con diferentes espect´culos por los que ganó, en dos ocasiones, el Premio Molière: «Je suis un saumon» («Soy un salmón») y «Le Fantôme de Shakespeare» («El fantasma de Shakespeare»). Era habitual del Festival de Teatro de Avignon y ha sido precisamente en este marco, representando su última creación, una adaptación de los «Ensayos de Montaigne», cuando le ha sobrevenido la muerte.