Durante 14 años mantuvo en escena «Sé infiel y no nires con quién», que fue vista por más de 8 millones de espectadores

Habitual del cine y la televisión, fue sin embargo en el teatro donde Pedro Osinaga alcanzó éxitos memorables. Prueba de ello es que el actor protagonizó la comedia «Sé infiel y no mires con quién», del dramaturgo inglés Ray Cooney, durante 14 años (1971 y 1985), un periodo en el que fue vista por más de ocho millones de espectadores en más de 10.000 representaciones.

Nacido en Pamplona el 15 de diciembre de 1936, en plena guerra civil, fue su madre, profesora de piano en la capital navarra, la que inculcó en él el amor por la música. Porque antes que actor, Osinaga fue cantante. Muy joven se trasladó a Madrid, en cuyo conservatorio cursó estudios de canto con la ilustre Lola Rodríguez de Aragón. Veló sus primeras armas escénicas en el mundo de la zarzuela: debutó en 1957 en la obra de Manuel Parada «Río Magdalena». De la mano de Luis Escobar pasó al teatro Eslava, donde participó en obras de tanto éxito como «Te espero en Eslava» o «Ven y ven al Eslava». Después de «Ser infiel y no mires con quién» vendrían obras como «Hipotecados», «Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?» -en homenaje a Adolfo Marsillach- y «La extraña pareja», donde compartió escenario con Joaquín Kremel.

En el cine debutó en 1960, con «El príncipe encadenado», a la que seguirían títulos como «Amor bajo cero», «Siempre es domingo», «Las Ibéricas F. C.», «Fulanita y sus menganos», «Cuentos de las sábanas blancas» o «Réquiem por un empleado».

Pero lo que le otorgaría su mayor popularidad -al margen de la comedia de Ray Cooney- fue su participación en los Estudio 1 de Televisión Española de los 60 y 70. Integró el magnífico reparto de la legendaria producción de «Doce hombres sin piedad», al lado de nombres como José María Rodero, José Bódalo, Ismael Merlo o Carlos Lemos, entre otros. Otros títulos en los que participó fueron «Don Juan Tenorio», «El genio alegre», «Alta fidelidad», «Carlo Monte en Montecarlo», «El canto de la cigarra» o «Celos del aire», muchas de ellas a las órdenes de Gustavo Pérez Puig. También se le pudo ver en el exitoso programa «Antología de la zarzuela», donde seguramente recordó con nostalgia sus orígenes.

El intérprete pamplonés llevaba años enfermo, habiendo sobrevovido a un ictus y a un cáncer de próstata, soportando además duros achaques de la edad y finalmente su resistencia ha cesado. Con un peso menor a los 50 kilos debido a su difícil estado de salud, el actor hacía su vida en una residencia desde hace un año.