Responsable de películas como «El poder no perdona» y «En nombre del papa rey», tenía 85 años de edad

Luigi Magni se estrena como director en 1968, dirigiendo a Vonetta McGee, Enzo Cerusico y Renzo Montagnani en la comedia «Faustina». Pero el gran éxito le llegará a Magni con su segundo trabajo, «En el año del Señor» (1969), la película que delinea su sello de fábrica: comedias ambientadas en la Roma papal y renacentista, fluctuando entre el aspecto de farsa y el dramático, sin olvidar el lenguaje exquisitamente «romano». A partir de esta película comienza la colaboración de Luigi Magni con Nino Manfredi, que se convertiría en su actor fetiche. Después de «La Tosca» (1973) con Monica Vitti, «En nombre del Papa Rey» (1977) hará ganar al director el David de Donatello a la mejor dirección. Siguen «Según Poncio Pilato» (1987), «Oh Rey» (1988), «En nombre del pueblo soberano» (1991), «Enemigos de infancia» (1995), que le hace ganar el segundo David de Donatello por la dirección, y «La Carbonara» (1999).
Luigi Magni ha formado parte de los directores que han hecho grande el género del cine popular italiano. El director narra el periodo renacentista mezclando verdad histórica y farsa, con tonos satíricos siempre bien mirados. Si se excluye a Mario Monicelli, ningún otro director italiano ha afrontado temáticas como el poder temporal. En realidad, Luigi Magni adopta el anticlericalismo para hablar del poder en general, como forma de dominio del hombre sobre el hombre, de cómo ello explota la ignorancia de la gente. Las reconstrucciones de la Roma papal eran efectuadas en Cinecittà; otras de gira por ciudades italianas: «Escipión, llamado también el Africano», por ejemplo, fue rodada casi íntegramente en Pompeya, así como «En nombre del Papa Rey» rodada en el Alto Lazio, en Montefiascone.
En 2008, Magni recibió un Premio David de Donatello honorífico en reconocimiento a toda su trayectoria profesional y como celebración de sus 80 años de vida y 40 de actividad tras las cámaras.